TNT Radio Rock "El Blog"

Bienvenidos al Blog de TNT Radio Rock. Como véis, el blog no albergará más noticias como venía siendo habitual. Estas a partir de ahora estarán incluidas en la nueva web, con lo que el blog se queda de apoyo para contener todas las reviews de discos y crónicas de los conciertos a los que asistamos nosotros, o vosotros mismos nos queráis hacer llegar para que las publiquemos a la siguiente dirección: tanis@tntradiorock.com

lunes, 1 de noviembre de 2010

crónica: LACUNA COIL + THE HOWL 18/09/10 Barakaldo (Rock Star Live)

La visita de una banda como Lacuna Coil a estas alturas debe de ser tomada como la de uno de los grupos de referencia del metal contemporáneo a nivel mundial. No en vano, su explosión ha tenido efectos en todo el globo con multitud de bandas que adoptaron este propuesta de doble voz masculina y femenina, pero siempre son los pioneros los que guardan ese talante original que les hace tan especiales. Para los tiempos que corren, aun sin adentrarnos de lleno en la temporada de conciertos en salas y sin contar con un telonero de cierto nombre, la entrada de la Rock Star Live cabría de considerarla como digna, aunque siempre pensemos que un grupo de este calibre merecería reventar los recintos.

Los locales, The Howl, fueron los invitados en esta fecha, volviendo a esta sala, tras su paso por el Barakaldo Rockaldia II, un concierto de envergadura, en el cual supieron estar a la altura, con un intenso y contundente show. Minutos después de la hora prevista, hacía su aparición el quinteto, para presentar su personal propuesta, basada en el metal, con cierto toque moderno, aderezada por la participación de dos vocalistas femeninas. Ellas llevaron la mayor parte del peso en escena, creciéndose según avanzaba el show y dándole un aspecto visual, que suscitó el interés de los presentes. Su único disco, “Next Report 02:35″, del año 2007, fue protagonista al interpretar buena parte del mismo, con temas de la talla de “Just To Save Us” o “Down On The Floor”. La versión de Ozzy Osbourne, “Crazy Train”, interpretada de forma brillante, daba paso a un par de temas nuevos, con Miriam como única vocalista, que nos permitió, conocer lo que están gestando para su próximo lanzamiento, que esperemos vea la luz en breve. Su bagaje, de varios años, les sirvió para conjugar con entrega, el reducido espacio sobre el escenario y las luces oscuras con las que contaron a lo largo del show. El cierre, tras más de cuarenta minutos, llegaba con otra versión, en este caso de Deep Purple con la canción “Highway Star”. En general, causaron una grata impresión, lo cual, es buena señal, para un grupo que encontramos más crecido que en su anterior visita a esta sala.

Lacuna Coil ha conservado sus seguidores, fieles admiradores de estos músicos con Cristina Scabbia siempre como imagen para toda la banda. Sigue siendo ella la que se lleva más miradas y la que todo el mundo busca cuando con la intro van saliendo los músicos hasta que por fin Andrea Ferro y ella aparecen para ejercer esa eterna pareja sobre el escenario que se complementa a la perfección después de años de estar ahí arriba codo con codo. Comenzaron, como cabría esperar, presentándonos su última obra “Shallow Life” con “Survive” y “Underdog”. Han tardado en aparecer por aquí con un trabajo que ya se editó en 2009, habiendo pasado 4 años desde que pudimos verles por última vez en la Jam de Bergara. Eso supone un mayor entusiasmo en la gente, aunque comprobamos cuando se inicio “Closer” que tiene mucho más interiorizados los temas del pasado. Este fue mejor recibido que los anteriores y provocó los primeros saltos entre el público. Teniendo en cuenta que luego retornarían con lo último ejecutando “I´m Not Afraid” y “Fragments Of Faith”, fue una manera de evitar en parte la interpretación tan mecánica que el grupo desarrolla. Lacuna Coil son musicalmente impecables, siempre interesantes de seguir con ese estilo tan personal, pero llevan los directos de una manera tal vez excesivamente rígida, lo que hace que si se interpretan muchos temas del último disco la gente se quede algo fría.

Ellos han ganado en movilidad con respecto a lo que recuerdo de su último paso por Euskadi, pero les falta salirse de un guión demasiado estudiado para conectar de lleno con la gente, al menos en este arranque. Bien es cierto, que con temas como “1.19” y “Senzafine” tienen ya suficiente con ejecutarlos con esa maestría para ganarse el favor del público. Tampoco es desdeñable el cuidado de su escenificación, en esta ocasión con una pared de fondo y unos trajes acorde a un sucio rincón de una ciudad, que sin ser nada espectacular se agradece en los directos. Teniendo a Cristina Scabbia como vocalista tienen que ser una banda elegante y lo son en el aspecto visual y musical.

“I Won´t Tell You” fue de los temas nuevos que mejor ha calado en los seguidores, a tenor de su recibimiento. Y es que pasado el tramo inicial todo el mundo se suelta un poco más. Así lo hizo la propia banda cuando nos presentó un clásico tema de título “Heaven´s A Lie” que vino a marcar un antes y un después en la descarga disparando las sensaciones. Aquí se abrió un tramo que elevó al máximo nivel de emoción, sensibilidad y talento de la actuación de los italianos. Con el inciso de un “Wide Awake” de por medio, en el que la vocalista se lució completamente en solitario, “Fragile” fue de enmarcar, potentísima y con Cristina terminando en la batería aporreando con una baqueta uno de los platos. Pero todavía más fuerte sonaría “To The Edge”, mostrándonos toda la solvencia de esta gran banda. En ese momento tan alto del concierto, la calidez la puso “What I See” para dar paso a ese “Swanped”, para mí el momento de máximo esplendor. Impresionante el estado en que se mostraron Andrea y Cristina que lo bordaron. Obligatorio que no falte nunca en sus conciertos, aunque muchas veces la gente se anime más con la pegadiza versión de Depeche Mode de “Enjoy The Silence”, que también les queda estupendamente.

Tras ella la banda se marcha del escenario para volver, como todos esperábamos. En la continuación todavía nos presentaron dos temas más de “Shallow Life” como fueron “Not Enough” y el single “Spellbound”, antes del cual Cristina prometió disco para el año que viene y volver a vernos las caras. Pero el final lo puso “Our Truth” con la vocalista entregada en esos registros tan altos, que alcanzó con una facilidad total y con una perfección idéntica a lo que quedó reflejado en estudio. Otro tema que han convertido en clásico de los grandes de este grupo musicalmente inmenso. Con él acabaron echando el resto, provocando que todos nos entregáramos a su vez para finalizar el concierto a una gran altura. Así rayó en lo musical una de esas bandas imitadas pero nunca igualadas a la que tomamos la palabra y esperamos otra vez pronto por aquí.

Texto The Howl: TXEMA SANCHEZ
Texto Lacuna Coil:ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
Fotos: MARI JOSE MARTIN
mari@lamiradanegra.es

review: DIVINITY (The Singularity)

10/10


¿¿¡¡Madre mía, de dónde han salido estos!!?? Ese es el comentario que mi mente refleja cuando recibo este disco desde Canadá, sin nota de presentación y sin ningún otro tipo de referencia sobre el grupo. Escuchando tan portentoso documento sonoro, lo que pienso es que detrás de Divinity tiene que haber un conjunto de músicos curtidos en mil y una batallas, pero tampoco es así. Desconozco de dónde ha partido un grupo que aparece con la capacidad de abrir la boca y engullir de un bocado todos los estilos que se le pongan por delante. Ellos mismos mencionan en su Myspace como influencias a grupos como Into Eternity, Strapping Young Lad y Soilwork. Sobre todo son los segundos los que a mí se me han venido a la mente en muchas ocasiones según iba escuchando este trabajo. Pero, con todos mis respetos para el genio loco Devin Townsend, lo que Divinity nos ofrecen tiene muchísima más concreción que lo que él nos ha ofrecido con su banda, cosa que se agradece a la hora de comprender la música de este grupo. Son temas con estructuras claras, a las que puedes asirte fuertemente por esos mastodónticos riffs de guitarra en los que parece no acabarse el manantial de ideas. Es entrar en los terrenos de “Beg To Consume” y adentrarte en composiciones técnicamente depuradas al milímetro, con un sonido que revienta tus tímpanos y con una fluidez asombrosa que nunca te hace ver a Divinity como una banda obsesivamente enrevesada. Técnica, perfeccionista y elaborada sí, pero con las ideas claras.

“Monsters Are Real” es de los ejemplos más agresivos en base a contundencia en los ritmos, una pegada de la batería que ha quedado reflejada como un trueno y una voz versátil en estos terrenos con la que te puedes echar a temblar, tanto por sus brutales registros como por su forma de cantar. Me llama la atención “Embrace The Uncertain”, por sus reminiscencias de metal clásico. Aquí se utilizan ciertos dejes melódicos que emparentan a Divinity con la ola de nuevo metal americano. Me parece un tema un tanto distinto de entre este conjunto de 9 cortes en los que abunda la caña.

Podemos encontrarnos con tramos que van del thrash arrasador y de extrema agresividad a momentos directamente de brutal death metal. La elaboración nos lleva a muchos pasajes progresivos, que nunca se me hacen recargados. Si quieres disfrutar de la exquisitez más absoluta a la hora de tocar lo vas a hacer, pero tampoco vas a dejar de apreciar la contundencia seca y dura que exponen estos chicos. El toque definitivo de seducción del disco lo pone, al menos para mí, esas pinceladas industriales que se llegan a fundir con lo sinfónico. No existen distancias estilísticas insalvables en “The Singularity”. De esta manera, una banda que suena a nueva generación mantiene una raíz añeja que pueda hacer que los puristas no tengan por qué darles la espalda. De hecho, seas más o menos tendente a un terreno musical u otro esto te sonará de muerte.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es


review: SEMPER (Sin Juez Ni Altar)

6´5/10


Formados en un bar, qué lugar más adecuado para surgir un grupo de rock, de Las Palmas de Gran Canaria el 30 de agosto de 2007, esta banda no ha estado quieta desde que debutara en directo, ámbito en el cual en tan poco tiempo cuentan con un buen número de descargas. Tampoco se hace esperar este primer trabajo discográfico del grupo, el cual podíamos tomar como una demo o un EP. Dado que la presentación del mismo está cuidada, con las letras de las canciones y foto de la banda a todo color, optamos por darle esa mayor seriedad de un primer paso discográfico, aunque sea en reducidas cantidades. Y es que son una intro y tres temas los que nos encontramos en “Sin Juez Ni Altar”. Un título que indica, cuando menos, actitud, a la cual responden estos músicos con un estilo que podríamos catalogar de thrash, por su dureza, aunque bastante modernizado y matizado.

Si el plástico cuenta con una presentación cuidada no lo es menos el sonido, dando rienda suelta a la dureza de una banda cañera, pero limpio para poder apreciar la fusión de agresividad y melodía que ofrecen. Semper se mueven perfectamente en esa línea divisoria, muy marcada por el aspecto vocal que con facilidad y naturalidad consigue unir en un mismo sendero las voces rasgadas y limpias. Igualmente la banda cuenta con esa profundidad del elaborado “Nada Más”, aunque lo primero que nos encontráramos fuera el más directo “No Necesito”. También el que nos queda, “Imperio Marchito”, lleva esa onda contundente, dejándonos en este caso un notable trabajo de guitarra. Se trata de una contundencia que lima asperezas en lugar de sacar astillas, dejando diferentes potencialidades explotadas en solo tres temas, lo que da a Semper un margen de maniobra tan grande como para que prometa ser interesante la evolución que puedan experimentar de ahora en adelante.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es

review: STEELGAR (Xenocide)


8/10

Otra banda que se apunta al renacimiento del thrash metal de vieja escuela. Y no lo digo para nada en sentido despectivo, sino todo lo contrario. Este año me he llevado sorpresas como Aggression o Unsouled, que a su manera son capaces de rejuvenecer lo que los clásicos nos ofrecían en los 80 y lo mismo cabe decir de Steelgar. Hablar de ellos simplemente como de una banda que recupera las raíces del thrash es quedarse muy corto. No es que esto no sea cierto, porque aquí huele a Bay Area años 80 como si estuviéramos pisando aquellas tierras en aquellos años, pero tampoco hay que negarles su toque actual y su originalidad.

Es un disco de los que según va rodando se convierte en una bola de furia imparable. Temas como “Promontory” son de los que te pasan por encima como un batallón de caballería. Que decir en este aspecto de “Thrashing Knights”. Los temas se enlazan entre sí sin dar tregua, aunque el grupo tiene la capacidad de ofrecer bajo un estilo totalmente claro distintas versiones de sí mismo. Por ejemplo, el comienzo con “Injected” es directo a ese cuello que te cercenarán esos afilados riffs y esa voz que es capaz de abrir llagas por si sola. Dentro de la velocidad es un tema con cambios de ritmo que ofrecen más salidas, variedad e interés. Los solos de guitarra speedicos de “Retaliator” son como un chapuzón de euforia para los seguidores de estos sonidos.

El grupo está en contacto con el heavy metal de siempre, muestra de esa cuna ochentera en la que la diversificación de estilos no había llevado a los extremos de agresividad a los que llegó el thrash en los 90. De eso no hay ni atisbo en “Xenocide”, pero Steelgar muestra que puede ser original en riffs como los de “Napalm Burn”, y que puede elaborar las composiciones manteniendo la agresividad en “Hunter On Prowl”, con unas formidables transiciones instrumentales que denotan influencias más novedosas y capacidad de evolución. Se trata de un temazo de lo más completo para entender a Steelgar en su plenitud. Otra banda que pone en boga viejas sensaciones para los seguidores más tradicionales al tras, que deseen seguir sintiendo en sus carnes ese filo que poseen estas canciones y dejarse el cuello en el intento de seguir estos ritmos que hacen de “Xenocide” una verdadera avalancha imposible de evitar.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es


miércoles, 22 de septiembre de 2010

crónica: V LEYENDAS DEL ROCK San Javier, Murcia (jueves 12)

La quinta edición recuperaba de nuevo el formato de 3 días, el primero de ellos gratuito y viernes y sábado con auténticas leyendas vivas del rock español sonando bajo el tormentoso cielo murciano. No hace falta esperar más para decir que fue un gran disgusto, acorde a la magnitud de la tormenta del viernes por la noche, el que nos llevamos muchos asistentes al cancelarse las actuaciones de los internacionales Korpiklaani y Lizzy Borden, y de los madrileños Muro, pues éstos grupos no tocaron al día siguiente tampoco.

El jueves ya había una importante cantidad de gente reunida para ver a los debutantes OKER (“Rompe la noche”, “Luchar es tu fe”...) y STEEL HORSE, que no defraudaron y nos ofrecieron mucha caña pese a su llamativa juventud. Ambas bandas traían muchos fans que pese al sol, nos quedamos a disfrutar con ellos cuando los fallos de sonido nos lo permitían. El show de BARBARROJA fue todo un despropósito en cuanto al sonido, los fallos no dejaban una canción entera viva y la verdad que fue muy deslucido. Los siguientes en tocar, LEYENDA, deseados ya en este festival con quien comparten nombre, empezaron con 10 minutos de retraso porque prefirieron perder un par de canciones del setlist pero poder tocar perfectamente el resto, así que mientras se solucionaba el problemilla, esperamos bebiendo algo en la barra del recinto.

Para NIOBETH sí que notamos un descenso en los asistentes, nos atrevemos a decir que debido al estilo lírico de los manchegos que no causa furor entre la gente rockera fiel al festival; pero bueno, quienes estuvimos gozamos de buenos temas propios y de la versión de Blind Guardian, aunque la voz de Itea no sonara en todo su esplendor en este tipo de eventos. Más tarde le tocó el turno a la banda que sustituyó a los disueltos HUMA, RAINBOW IN THE DARK, tributo a un DIO que estuvo muy presente durante todo el festival y que congregó a muchas voces coreando temas tan conocidos como “Holy Diver”, “Rainbow in the dark” o “Heaven and hell”.

También sufrieron el éxodo de público los añejos LONE STAR REVISITED, que tocaron hasta las 9 de la noche y con quienes algunos nos fuimos a cenar. SANTELMO sorprendió gratamente presentando su nuevo cd y he de decir que en directo suenan muy bien y dejan muy buen sabor de boca. Eran el intermedio “moderno” entre los ya citados, EVO y THE STORM. EVO era una de las grandes atracciones del jueves y no defraudó, un directo muy visual y potente por el que no pasan los años, levantando los ánimos de todos, músicos y público. Nos regalaron energía con nombre propio: “Rock and roll Barcelona”, “Animal de ciudad”, “Haz explotar tu volcán”, “¿Quién apretó el botón?”, “Chica sexy”, “Cuero viejo” o “Puta pasta” para despedirse de nosotros entre gritos y aplausos. THE STORM trajo de nuevo la calma al festival, sonido clásico de una banda muy desconocida por los rockeros más jóvenes.

De 00 a 01:30 h. repetían los andaluces MEDINA AZAHARA, congregando a muchísima gente de fuera del festival, pues es una banda que ha sonado mucho antaño. Se agradeció que tocaran menos tiempo que el año pasado, pues en 90 minutos siempre da tiempo a repasar esos grandes éxitos como son “Necesito respirar”, “Velocidad”, “Abre la puerta”, “Todo tiene su fin”, “Por la paz” y un largo etcétera. EXKISSITOS y NUDO cerraban una jornada dignísima; comenzando por los dobles de Kiss, que llevaron un espectáculo que incluía vestimentas imposibles, pirotecnia… muy bien recibido por el público a esas horas, y los murcianos NUDO personalmente creo que no fallan y nunca aburren, se marcaron una versión de Iron Maiden que según me dijeron después, hizo que gente del camping que de pronto los escuchó se moviera hasta el recinto.

Con esto y un sandwich de paté, hasta las 14:20 del día siguiente no teníamos más que dormir, charlar, comer y beber alegremente (mientras pudiéramos) hasta la hora señalada.

Texto y Fotos: Sonia Cigüenza

crónica: V LEYENDAS DEL ROCK San Javier, Murcia (viernes 13)

Abrieron la jornada del viernes CUATRO GATOS, lanzando su voces corales chico-chica por todo el recinto, aunque con la solana que caía la asistencia no se puede describir como masiva. Aún así, destaco la labor de Ismael al teclado y de los vocalistas, muy metidos en su papel. BEETHOVEN R. no pudo menos que dejar caer, entre ironía y queja, lo que todos nos preguntamos: ¿cuándo dejarán de tocar al sol de mediodía para tener un horario más benévolo? Aún así “Loco”, “Quien irá a por ti soy yo”, “Más sexy”, o la clásica “El guardián de tu piel” nos hicieron cantar y bailar como siempre.

La caída de PICTURE del cartel fue conocida allí mismo desde el día anterior, una verdadera lástima para todos, pero la organización y el sí de ANGELUS APATRIDA a la llamada hizo posible rellenar el hueco de una forma brillante. Presentaron su nuevo álbum “Clockwork” entre otros temas como “Blast off”, “Free your soul”, “Of men and tyrants”, “Corruption” (donde se lió parda con el wall of death), “Legally brainwashed”, “Give em war”, “Clockwork”, “Vomitive”, “Versus the world” o “Thrash attack”, para despedir la tralla más dura y sobresaliente de esta edición.

De SOBREDOSIS destaca la enorme energía que destilan cuando suben al escenario. No había más que ver la que liaron cuando con “Alíate” sacaron la bandera con su nombre y todo el público parecía uno para hacer los coros. MANZANO cumplió las más altas expectativas de todos nosotros tras aquel show que lo “enfrentó” al actual frontman por excelencia, Óscar Sancho. En San Javier despertó a todo aquel que estaba por allí con una frescura y una calidad muy de agradecer; se nota quién se ha cuidado y quién no. Hicimos un descansito para comer y regresamos para ver a LEO 037 y su crack a la guitarra Ix Valieri. Gestuales como siempre, prestamos atención a lo que nos decían “La danza de Hyde”, “Bebe de él”, “Caminos de agua”, “Pantera”, “Bella Julieta”, “Tras las puertas del mal”, “Buitres”, “En el límite del bien y del mal” y “Desde el ataúd”.

PANZER se encargó de aumentar su leyenda negra en un día que iba de maravilla. Se ve que Odin se enfureció al escuchar tantas voces corear a unísono “Panzer”, que decidió encapotar de negro el cielo y soltar tamaña tormenta súbitamente que nos dejó a todos en el sitio. Realmente fue así, porque al minuto de terminar, empezó a jarrear de tal modo que los finlandeses KORPIKLAANI ni siquiera tuvieron tiempo de tocar ni una canción. Eso sí, ellos espectáculo dieron, porque los paseos y tontunas que hicieron algunos de sus componentes sobre el escenario no tiene precio. Dos llegaron a la conclusión de que hacer un estriptis integral no era mala idea, y con el culo al aire se marcharon de las tablas tras un buen rato de carcajadas y complicidad con su público, que fielmente seguía a remojo tras la valla. Llegado el punto en que el suelo no se veía tras lagunas de muchos metros de orilla y barro, algunas zonas del camping estaban siendo anegadas, de que la entrada al recinto parecía el Retiro madrileño y que aquello no tenía pinta de parar entre rayos y truenos encima de nosotros, era obvio que ni Lujuria, Lizzy Borden, Warcry, Obús y Muro iban a tocar, con todo el equipo de sonido estropeado como estaba. Cuando parecía que amainaba, se puso a disposición del público un autobús que transportaba a quienes quisieran (o no tuvieran más remedio) al polideportivo para pasar allí la noche. Menos mal, porque sobre las 4 caía otro aguacero.

Resumiendo: la organización arregló la papeleta de la tormenta como buenamente pudo, apañando los horarios del día siguiente, pero sí es verdad que estando avisados de la elevada probabilidad de lluvias importantes para ese día en la zona, los asistentes echamos de menos unos toldos cubriendo bien el/los escenario/s, para que no se estropease el equipo con la lluvia y quién sabe, después cuando paró de llover podrían haber tocado algunas bandas.

Texto y Fotos: Sonia Cigüenza

crónica: V LEYENDAS DEL ROCK San Javier, Murcia (sábado 14)

El sábado todos nos levantamos dudando: ¿habría una cancelación del festival como tal?, ¿continuarían como estaba previsto?… pero resulta que la organización estuvo toda la noche trabajando para no sólo arreglar el equipo de sonido, acondicionar el acceso de entrada o cuadrar los horarios de la jornada, sino que consiguió, rascando minutos de aquí y de allá y empezando con antelación, que Lujuria, Warcry y Obús ofrecieran parte de lo que nos tenían preparado para el viernes. Bien es verdad que hemos de lamentar que Korpiklaani, Lizzy Borden, Muro y Handful of rain quedasen fuera de este reajuste por causas de fuerza mayor.

Así pues, se repartieron miles de nuevos horarios y el boca a oreja hizo el resto: a la una del mediodía el recinto estaba apretadísimo para ver a unos LUJURIA pletóricos dándolo todo y agradecidos, como siempre, por poder participar de esto tan grande que es el rock y ayudando lo que haga falta para sacar adelante el festival, tarea en la que obtuvieron un sobresaliente. Los segovianos nunca defraudan y aunque corto, se marcaron un show de lujo: “Cae la máscara”, “Joda a quien joda”, “Dejad que los niños se acerquen a mí”, “Estrella del rock” (donde vimos saltar a Marcos Rubio), “La fuerza del rock”, “La favorita del rey”, “Destrucción”,”Merece la pena”, “Corazón de heavy metal” en la que Óscar bajó al foso para tirarse sobre el público y ser manoseado por doquier, jeje. Incluso subió la pequeña Ainoa a hacernos los cuernos y ponernos a todos blanditos, jeje.

El caso era levantar los ánimos que todos teníamos por los suelos, y vaya si lo consiguieron. De todas maneras no fue muy difícil, porque tanto el concierto de UZZHUAÏA como el de ATLAS fueron bestiales. El estilo rockero californiano de los muchachos de Valencia no descuadró nada el elenco y personalmente creo que le dio un aire fresquísimo al festival y que fue todo un acierto incluirles. “Baja California”, “Perdido en el huracán”, “Cuando ya no quede nada”, “13 veces por minuto”, “La flor y la guerra”, “Destino perdición”, “Blanco y negro” o “Nuestra revolución” nos hicieron aplaudir y no acordarnos del reloj hasta que llegaron ATLAS, presentando su último cd, buenísimo, de los mejores lanzamientos nacionales del presente año. Los hermanos Arias, Ignacio Prieto… todos, todos los miembros llegaron y convencieron.

Los manchegos CENTINELA se estrenaban en el festival con mucha gente con ganas de verles allí, pues tras una trayectoria de cinco cds, ya era más que merecida. Nos dieron lo de siempre, siempre bueno: “Escribiré”, “Maldito sea tu nombre” de Ángeles del Infierno, “Pánico”, “El desterrado”, “La herida”, “Nueva vida” o “Como un huracán”, clásico y fabuloso broche de sus conciertos.

BADANA estuvieron en su línea: eficaces y buen rock protesta, presencia y calidad. Según me dijeron después, última fecha de la banda sobre los escenarios. No hubo mucha gente porque muchos aprovecharon para comer. Tras ellos, la novedad de ver a los juglares de SAUROM a la luz del día. No está mal verles de noche porque el espectáculo con atrezzo y pirotecnia que llevan merece mucho la pena, pero al clausurar los festivales, mucha gente estaba hecha polvo y se quedaba en el camping. Por eso pudimos constatar que la asistencia aumentó respecto a años anteriores, presentaron su “Maryam” con éxito y aunque corto, dejaron a la gente contenta, siendo muy humildes y simpáticos estos chicos.

Con LEIZE y TOPO nos encontramos más de lo mismo: dos imprescindibles que nunca fallan y ya se sabe a lo que van, a dar guerra. Otra reunión muy esperada era la de EASY RIDER que, siempre personalmente, dejó un poco bajas las expectativas. El vocalista parecía que gritaba un poco pero ojo, se de fans que salieron muy contentos tras su actuación. TYGERS OF PAN TANG me dejaron sin palabras, sin más. Y como a mí, a la mayoría de los presentes. Acudían a esta cita como gran novedad (al igual que Picture, pero al final no pudo ser) y reventaron San Javier. Potencia, frescura, heavy metal, calidad, presencia y empatía. Lo daban todo. Gran acierto de Marcos Rubio, sí señor.

WARCRY salieron muy agradecidos con la organización y las otras bandas por permitirles robar algo de su tiempo para poder tocar ante quienes el viernes vieron truncada la ilusión poder verles nuevamente, año tras año, en todas las ediciones del festival. Sin perder un segundo pudimos vibrar con “La última esperanza”, “Nuevo mundo”, “La vieja guardia”, “Aire” (subidón general, hacía mucho que no la tocaban), “Coraje”, “Señor”, “El guardián de Troya”, “Tú mismo” y “Hoy gano yo”, deslucida por un fallo de sonido en la guitarra de Pablo pero genial como siempre. Con todos los brazos en alto se despidieron rápidamente para ceder el protagonismo a SARATOGA, que tocaron una hora escasa de buen heavy metal y me convencieron más que años anteriores. Presentaron temas nuevos (que suenan de lujo) entre otros más conocidos: “No sufriré jamás por ti”, “El planeta se apaga”, “El vuelo del halcón”, “Las puertas del cielo”, “A morir”, “Deja vu”, “Dueño del aire”, “Luna llena”, “Vientos de guerra” y “Perro traidor”. Como se puede ver supo a poco, y es que cedieron bastante tiempo (proporcionalmente) para que las otras bandas pudieran también añadirse al horario del viernes.

El concierto de LOS SUAVES era también uno de los más emotivos, pues tras más de 29 años de carrera, llegaban para presentar su último cd hasta la fecha, “Adiós, adiós”, que intercalaron entre los temazos de siempre: “Preparados para el R & R”, “Cuando los sueños se van”, “San Francisco Expres”, “Pensando en ti”, “Adiós, adiós”, “Esa noche te perdí”, “No puedo dejar el rock”, “Miénteme”, “Mi casa” y “Dolores se llamaba Lola” sonaron para ponernos el vello de punta en más de una ocasión y soltar la lagrimita alguna menos. Yosi estuvo mejor que nunca comparando las otras ocasiones en que le hemos visto en el Leyendas.

BARÓN ROJO tocaron 80 de los 100 minutos asignados previamente y pese a que era prácticamente el motivo estrella para muchos asistentes, se nota la poca simpatía entre sus miembros y eso repercute en su escena, siendo ésta absolutamente fría. Nos regalaron “Barón Rojo”, “Incomunicación”, “Campo de concentración”, “Se escapa el tiempo”, "Satánico plan (Volumen brutal)”, “Concierto para ellos” incluyendo a Dio en el estribillo, “Caso perdido”, “Breakthoveen”, “Hijos de Caín”, “Cuerdas de acero” y para cerrar entre aplausos calurosos, “Los rockeros van al infierno”.

OBÚS la liaron, como es costumbre. Empezaron con los consabidos pero efectivos siempre fuegos artificiales: “Corre mamón”, “Más que un Dios”, “La raya”, “Autopista”, “Te visitará la muerte”, “Que te jodan”, Dinero dinero”, “Vamos muy bien” con Óscar Sancho y “Va a estallar el obús”, donde Fortu dedicó más de diez minutos para presentar a los miembros de la banda, con el consiguiente retraso y mosqueo por parte de J.C. MOLINA Y JUDITH MATEO, donde Molina se hizo de rogar para saltar al escenario, suponemos que molesto por dicho retraso. Era ya tarde y unos servidores tenían que regresar a casa y no pudimos más que oír un tema de Judith y el correspondiente de Molina, que fue “No hay nigún loco” de Ñu. Alternarían entre ellos pero eso fue todo lo que podríamos saber de cómo se sucedieron los acontecimientos.


Poco más que añadir; esperando estamos ya una nueva edición para el año que viene, como mínimo que iguale a esta en calidad y variedad pero, eso sí, con menos contratiempos a poder ser, que en Murcia no llueve todos los días. =)

Texto y Fotos: Sonia Cigüenza

viernes, 10 de septiembre de 2010

review: JOE BONAMASSA (Black Rock)

8/10

No ha pasado demasiado tiempo desde que el nuevo rey del blues nos ofreciera su anterior disco. “The Ballad Of John Henry” es un disco al que todavía se le sigue sacando jugo a cada nueva escucha y ya tenemos un disco que mantiene de plena actualidad a Joe Bonamassa. Cogiendo ambos discos tan próximos en el tiempo parece uno una continuación del otro, ya que el anterior también contaba con un buen número de versiones aunque eran mayoría los temas propios, mientras que ahora lo primordial parece homenajear a los artistas que han influenciado a Joe, siendo mayoría las versiones que los temas propios. Todo ello ningún problema supone para poder disfrutar de un nuevo trabajo con la clase de uno de los guitarristas con más peso en la actualidad, que lleva estos temas a su propio terreno y les da el toque genial de su propia forma de hacer las cosas.

Si mantenemos la comparación con su anterior disco, “The Ballad Of John Henry” era un disco más pesado, incluso metalero, mientras que este resulta más ligero y rockero. En cualquier caso, ahí quedan adaptaciones como las del arranque con “Steal Your Heart Away” de Bobby Parker y “I Know A Place” de John Hiatt, que suponen una potente muestra de blues acorde a las manos que ejecutan estos temas. El primero de los 5 temas propios que se encuentran en el disco es “When The Fire Hits The Sea”, demostrando la capacidad del guitarrista de captar la raíz pura americana de esta música. Hay temas que ofrecen detalles folk como “Quarryman´s Lament”, siempre dando colorido, en este caso dentro de una onda en contacto con el blues y en el caso de la versión de “Bird On A Wire” de Leonard Cohen ofreciendo la parte más relajada de Bonamassa.

Lo que este músico nos brinda sigue atestiguando que, además de reflejar una guitarra realmente agresiva dentro de la sensibilidad propia y auténtica (indescriptible) que solo los grandes guitarristas poseen, como vocalista sigue siendo un coloso capaz de sacar esencia negra en “Spanish Boots” de Jeff Beck o en “Three Times A Fool” de Otis Rush. Hablando de colores en la música, uno de los alicientes de este trabajo es escuchar el dueto de Joe y B.B. King en “Night Life”. No solo una interesante anécdota dentro del disco, sino el resultado más esplendoroso de estas 13 canciones. Cuando juntas a dos ases capaces de ofrecer dos voces y dos guitarras como estas, se convierten en un póker ganador.

Después de este momento es complicado que el disco vuelva a subir hasta ese punto, pero temas como “Wandering Earth”, de los propios, ofrecen nuevos bríos y frescura para seguir enganchados a “Black Rock”. En estos temas nuevos podemos apreciar detalles verdaderamente originales, distintos, mientras que en versiones como la de James Clark del “Look Over Yonders Wall”, Joe Bonamassa ofrece su personalidad, pero manteniéndose dentro de un sonido más clásico. Más contemporáneos se hacen “Anthens To Anthens” o “Blue And Evil”, que recupera el lado potente del guitarrista antes de cerrar con ese toque especial carente de batería, siendo una composición más intima “Baby You Gotta Change Your Mind” de Blind Boy Fuller.

“Black Rock” mantiene a Joe en el estado de forma insuperable que le ha llevado a este momento de popularidad y reconocimiento unánime de toda la prensa especializada. Un guitarrista que lleva camino de conquistar el mundo con su música, resultando una de esas figuras que brillan con luz propia. Un niño prodigio que nació para ser estrella a base de mantener la intensidad en cada nuevo trabajo y en cada concierto. Para un siguiente disco se le podrá pedir evolución y más temas propios, a lo que estoy seguro que responderá; pero de momento disfrutamos de otra nueva entrega de ese talento en el que este hombre convierte todo lo que toca.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es

review: FLATWARE (Feed It)

7,5/10

Están de moda los tríos y contar con una sola guitarra en las bandas de rock que beben de fuentes clásicas. En estas encontramos a estos tarraconenses que nos presentan un primer disco de lo más interesante. El abanico de influencias al que se abre Flatware es prácticamente infinito, cogiendo como raíz el grueso sonido del stoner setentero para hacerlo pasar por el rock alternativo y la ambientación más actual. Esta gente nos hace añorar el estilo de los primeros Black Sabbath, dándole una bofetada a lo Nirvana y ofreciendo la relajación de unos Tool. Solo tres referencias de entre muchas. Seguro que alguna más aflorará a lo largo de está crítica, no porque le falte personalidad al grupo, ya que todo lo que integra estás canciones aparece muy bien fundido y mezclado, pudiendo apreciar solo ciertas formas que se nos van a hacer familiares.

El arranque del disco con un trallazo de punk rock de apenas dos minutos es de lo más sorpresivo y no da pistas de cómo va a transcurrir el resto del álbum. Hablamos de “Parapsichotropic Vomit”, que golpea con unas guitarras de lo más enérgicas, lo cual sí se va a mantener de aquí en adelante. Pero cuando nos topamos con “Big Belly” podemos comprobar que no solo música directa y cañera nos va a ofrecer Flatware y que vamos a poder disfrutar de una descarga de potencia que no solo se basa en la agresividad y en la contundencia de los decibelios que pueden soltar tus amplificadores, sino que también puedes recrearte en detalles que no riñen con la agresividad de una aguerrida banda de rock. Les gusta jugar con distorsiones que denotan el ruido que el grupo puede hacer en directo. Lo hacen en el primer corte y repiten en “Flawed Pure World”, uno de los temas que mejor disuelven en un mismo elemento las influencias stoner y alternativas de cierto regusto grunge de estos catalanes. Las influencias de Black Sabbath se dejan notar en “A Walk Trough The Light”, con una densidad que les mantiene entre el stoner y el doom llevando un desarrollo muy setentero.

Y es que al igual que los grupos de aquella época, en que las etiquetas no tenían el valor de hoy en día y el rock y el pop no eran dos partes imposibles de encontrarse, esta banda se expresa con total libertad para dejar que su música fluya sin ataduras. Por eso les puede salir un corte con acústicas como “Ade To Mountains”. Un tema suave y relajado que nunca se puede tomar como una balada. “Hunter Savior” nos muestra el lado más netamente grunge de la banda, que luego es capaz de traernos a la mente a los mejores Monster Magnet en “Overshadow”. Su música es una descarga continua de energía estemos ante un pasaje relajado o agresivo, encontrando un envolvente sonido de guitarra y bajo sacudido a su antojo por la batería. Para corroborarlo ahí nos quedan temas como “The Hyper Thought Show” o el final con “Reset”, de nuevo un corte muy aglutinador de todas las características de Flatware.

Hemos pasado unos años donde el revival de rock clásico nos va dejando bandas que apuntan a un asentamiento para los próximos años. Es verdad que se están haciendo grandes trabajos de añejo sonido, con referencias claras en el pasado. Flatware acaparan mucho más que una sola influencia, capaces de dejarnos un disco tan atemporal como “Feed It”, que puede encajar perfectamente en muy distintos momentos y circunstancias. Una seguridad para no quedar atrás en relación a lo que genera la actualidad del rock y también de sobrevivir con buena salud al paso del tiempo.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es

review: ANGELS OF BABYLON (Kingdom Of Evil)

7,5/10

Resulta más que atractiva una banda donde nos encontramos con el que fuera batería de Manowar, Rhino, y con el bajista de Megadeth, Dave Ellefson. Tampoco esperéis un híbrido de ambas porque lo que Angels Of Babylon practica no llega a similitudes claras, si bien sí hay guiños que nos pueden recordar a ellas. Por ejemplo, la base de bajo compleja de “Night Magic” recuerda mucho a la banda de Dave Mustaine, si bien el disco se decanta de lleno hacia un heavy metal totalmente clásico y puro.

El inicio con redoble de batería a todo trapo y los instrumentos entrando a saco haciendo ruido es más de Joey DeMaio y los suyos. Inmediatamente después descubrimos a los dos tapados músicos que acompañan a los otros de más nombre. Tanto David Fefolt a la voz como Ethan Brosh a la guitarra se presentan como unos músicos a tener muy en cuenta, rayando a un nivel que en nada se queda atrás de sus compañeros. Ambos adquieren una importancia fundamental en sus labores que en seguida te hace olvidar quién es quién dentro de este cuarteto.

Fefolt nos muestra unos potentes registros limpios que en temas como “Oh How The Mighty Have Fallen” nos recuerdan al mismísimo Ronnie James Dio. No le faltan cualidades, mientras que su compañero a las seis cuerdas deja solos de lo más interesantes. Limpios y melódicos a la vez que duros como estos 10 temas. En ellos podemos encontrar detalles que hacen a Angels Of Babylon un tanto más atrayente de lo que podría suponer una banda de heavy metal al uso. Para comprobarlo fíjate en la adornada instrumental “The Remnat”. Sin alejarse de los cánones más heavies, caemos en la pegada de temas como “Apocalypse 2012”, con el cual comenzamos a encontrar medios tiempos duros sin hacer desfallecer al disco. De hecho, ni la llamada a ser la balada del disco, “Tear Out My Heart”, termina de serlo en su integridad, aumentando la fuerza a lo largo de su desarrollo hasta alcanzar una buena contundencia.

El resultado de estos temas de básico, pero trabajado metal clásico, se ve envuelto por unas dosis de teclado que oscurecen el ambiente en que se desenvuelve este “Kingdom Of Evil”. Un pequeño pero importante detalle de un disco al que primero prestarás atención por la importancia de dos de sus protagonistas, pero que luego valorarás por lo que vale en sí mismo, descubriendo de paso a otros dos músicos magistrales en estas lides.

ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es

jueves, 9 de septiembre de 2010

crónica:SERJ TANKIAN 11/08/2010 SALA VEGA, COPENAGUE (DINAMARCA)

A la vuelta de las vacaciones cuando os cuento lo sucedido, con el fin de transmitiros la naturaleza tan distinta que puede aparentar el armenio Serj Tankian sin variar los principios creativos que le conocemos desde System Of A Down. Tras mantener en la retina la última actuación en directo que tuve ocasión de presenciar con su música en solitario, siendo entonces su puesta en escena absolutamente desaliñada, y viendo el plante del que hacía gala esta vez con un etiquetado impecable, el hecho ya era destacable. La elegancia de los músicos de distintas nacionalidades que le acompañan en esta aventura también es de destacar.

En los primeros compases fueron dándonos cuerda con los quedones sonidos de “Baby”, “Sky Is Over” o “Lie Lie Lie”, pero la sorpresa mayúscula era que parte de la orquesta sinfónica de Dinamarca estaría tocando a su lado, destacando una troupe de violines que orquestaban temas como “Elect The Dead” o “Blue”, recurriendo por lo tanto a los sonidos de la versión sinfónica del mencionado disco “Elect The Dead”. Para quienes allí nos encontrábamos por casualidad con este evento de bruces fue un momento para celebrar por todo el alarde de creatividad exteriorizado a través de la voz de Tankian, la posibilidad de ver a este personaje reinventándose. Pero para los seguidores más afines a las estructuras eléctricas de sus primeros temas compuestos, sin duda fue un concierto descafeinado con menos intensidad. Pero así pensarían algunos, yo me quedo con lo propio del acontecimiento, disfrutando al ver como por el piano y los teclados filtraba su voz, en donde Serj sin duda destacaba su capacidad vocal para afrontar todo tipo de tonalidades y en el futuro, espero no equivocarme, seguir sorprendiéndonos musicalmente.

Sus habituales gesticulaciones son un buen entretenimiento, sus muecas, sus caras, sus pensamientos al aire y en definitiva su magia, siempre impregnada en ese ambiguo misticismo. Y con todo ello el estreno de temas nuevos incluidos en su CD "Imperfect Harmonies", como fueron “Saving Us”, “Yes it´s Genocide”, “Deserving?”, “Electron” o el single “Lef Of Center” con esa capa futurista que lo hace tan bailable. Despidieron con sobriedad a través del hímnico “Empty Walls” dejando el telón en todo lo alto y el pensamiento de quien os narra preguntándose por qué aquello no duró más tiempo.

Texto y fotos: Raúl García, "Mr. Virus"

viernes, 27 de agosto de 2010

crónica: METAL LORCA 30-31/07/10 Huerto de la Rueda, Lorca (Murcia)


Un nuevo festival acercaba otra vez el metal a la ciudad de Lorca, tras el adiós del habitual Lorca Rock. Quede constancia que no se trata de una continuación del mismo, sino de otro nuevo con una nueva organización que ha querido mantener la larga tradición metalera de verano en la provincia.

Así pues, el viernes 30 se pudo disfrutar desde las 15:30 h. de las actuaciones de Infinite Darkness, Alaja, Mortis Cruentus, Atalaya y Exquisite Pus hasta las ocho de la tarde, sufriendo el fuego que cae en pleno verano por estas tierras. Debido al trabajo, el viaje de camino, llegada al recinto, acreditación y asentamiento en el camping, no pudimos llegar para ver a ninguna de las bandas anteriormente mencionadas salvo el final de Exquisite Pus, donde las aproximadamente 300 personas de público creaban un gran ambiente pese al escaso número de asistentes. Se despidieron con alguna que otra versión y me pareció que gozaron de buen sonido; más tarde éste nos daría algún que otro problema.

Como presentador del evento, Rafa Basa introducía las bandas y pinchaba la música durante el cambio de equipo en las tablas haciendo más llevadera la espera. A la caída del sol se presentaron The 4 Sakes, banda que integra algunos de los organizadores del festival, siendo su guitarrista y cantante quien más juego dio. Pese a estar un poco parados, el sonido fue bueno y la gente disfrutó y lo demostraba con unas lavadoras cuanto menos decentes. Algunos de sus temas fueron “Warm Blood”, “A chance to change”, “The plague”, “So alone” o “Unjustice justice”, con la que se despidieron a las 9 de la noche, yéndonos a tomar una cena ligera.

El siguiente concierto era uno de los más esperados por la curiosidad que despertaba la mezcla de percusión y etnicismo con el metal más agresivo, practicado con maestría por nuestros representantes este año en Wacken, los madrileños Vita Imana. Durante sus 60 minutos de show nos ofrecieron temas de su último disco que sonaron fuertes y poderosos: “Taikos”, “Nada por ti”, “Cuando despierta”, “Sin piedad”, “Parásito”, “Oculto”, “Mil caras”, “Gondwana”, “En el Edén”, “Paranoia” o “Sistema nervioso”. La nota negativa fue un fallo en una torre de altavoces que durante unos momentos dejó en “mono” un sonido tan potente como el suyo. Los mejores de la jornada sin lugar a dudas en opinión de la que escribe.

A las 22:45 comenzaban Dragonfly y fueron desgranando temas ágiles y melodiosos como “Ángeles”, “Si te vas” -con un teclado sonando de lujo-, “Dulce veneno” o “Buscando la paz”, que sufrió un desconcertante corte de sonido. Nos encantó la unión de “T2 + Livin’ on a prayer”, donde lamentablemente se cayó otra vez el sonido, “Furia” (otra vez fallo) y, tras la presentación del grupo (bastante chistosa por las bromas hacia la escayola en el brazo de su vocalista Pablo), “Dragonfly”, de su primer largo “Domine”, que también sonó mal, una pena. “Esclavo de tu amor”, “No lo verán caer” -que abre su último disco-, el cover de Gary Moore “Over the hills and far Hawai" y “Solo depende de ti” provocaron una demostración de cariño y un alboroto importantes, y se despidieron a lo grande, con pirotecnia, hasta la próxima.

A las 00:20 aparecieron los cabezas de cartel del viernes, los italianos powermetaleros Vision Divine. Sonaron temas como “The streets of Laudomia”, “Alpha & omega”, “The secret of life” y la siempre bien recibida “Wasted years” de Iron Maiden, que nos dejó una grata impresión de la banda como creadora de un espectáculo muy dinámico. Retomarían temas de su último cd de 2009 “9 Degrees West of the Moon” como “Violet loneliness” y saltarían al 1º con “Of light and darkness”, intercalando Fabio Lione un poco de cháchara en español y soltando un gran chorro de voz durante la actuación. “A perfect suicide” dejaría para el final “Touch of evil” de Judas Priest para cerrar un concierto redondo con “Send me an angel”.

El sábado todo comenzó con 15 minutos de retraso que fueron acumulándose poco a poco, aunque hacia el final de la jornada nos esperaba una sorpresita que daría al traste con los horarios establecidos, después del intercambio entre Grave Digger y Napalm Death.

Killem sufrieron para tocar a las dos del mediodía y reunieron a muy poca gente, unas 100 personas, la mayoría resguardada bajo la carpa de la barra y refrescándose con el agua en esprai que lanzaban los bordes de dicha lona (muy de agradecer durante todo el día hasta la caída de la tarde). Sonaron entre otras “Dawn”, “Ephemeral”, “Taker”, el single “Spiral” (cuyo vídeo podemos encontrar en youtube) y “Breakdown” como broche a su tiempo. Intentaron animar al público, pero éste no respondió. Sí que se congregó un número sensiblemente mayor para ver a los madrileños Dawn of Tears, que repartieron entre sus dos álbumes los temas del setlist: “Lost verses”, “Winds of despair”, “Cadent beating”, “Blaspheme natured Messiah”, “Mr. Jarrod”, “Echoes of eternal life” y “The pit and the pendulum” tuvieron una muy buena acogida. Tuvieron suerte pues gozaron de buen sonido; teniendo cada vez un directo mejor y no pierden un ápice de fuerza y oscuridad por mucho que casque Lorenzo en el cielo.

Aggression fue la banda que decidimos sacrificar para comer y sólo llegamos a escuchar “Psycho crime” y “Thrash and kill” como despedida. Los siguientes en subir fueron Avulsed, los más duros según mi criterio tras los Napalm. No dejaron oídos sin estallar: “Stabwound orgasm”, “Breaking hymens” de 2009, “Sick sick sex”, “Nullo (The pleasure of self-mutilation)”, calentita en directo pues da título a su más reciente álbum, “Maggotfilled” donde Dave Rotten bajó del escenario y fue manteado por el público, “Burnt but not carbonized” y “Exorcismo vaginal” para acabar. Mencionar que fue la primera banda coreada del festival y que a gritos de “otra, otra” tocaron “Powered flesh” como punto final a una descarga muy muy bruta de headbanging.

Breed 77 fueron para mí la sorpresa desconocida del festival, pues había oído hablar de ellos pero no los había escuchado más que esporádicamente. Los gibraltareños mantuvieron una empatía constante con el público mientras descargaban muchos de los temas de su más reciente álbum, “Insects”: “Petróleo”, “Revolution on my mind”, “Forever”, “The World’s on fire”, “The battle of hatin", “Guerra del sol”, "New disease", “Wake up”, la muy buena versión de The Cranberries “Zombie”, “Insects” y “La última hora”. La gente devolvió con mucho placer ese buen rollito que transmiten con esa fusión de flamenco, rock y metal que mezclan a la perfección. Grupo al que prestarle más atención en la península, sin duda, con un directo en espanglish muy acertado, jeje.

Para la actuación de At Vance tuvimos que esperar un poco más, hasta las 20:25 h. (40 minutos de retraso según el horario establecido, no sabemos por qué pero Breed 77 tocó bastante más de su hora). Parece ser que no llegaba su equipo, pero comenzaron con fuerza los alemanes con “Ride the sky”, “The Evil in you” y “Fallen Angel”, que sonaron muy bien y entre las que su vocalista Rick Altzi se manejaba con soltura, jugando al colegueo con los asistentes, intentando el español y soltando bromas. “Heart of steel”, “Only human”, “No escape”, “Shiver” o “Dragonchaser” adelantaban la gran aplaudida final que llegaría de la mano de “Right or wrong”, tras la que se pidió un momento para dedicar a la memoria de Dio. Otro temita más y se fueron dando paso a Rafa Basa, que a las 22 h. nos avisó de que Schmier (Destruction) fue trasladado a un centro sanitario en ambulancia, por lo que la organización se puso en contacto con Napalm Death para que éstos tocasen primero mientras Schmier se recuperaba.

Hasta las 23:10 no pudimos ver a los grandes Napalm Death, que pese a corresponderles hora y media de show, sólo tocaron 60 minutos, dejando a la gente bastante descontenta pues se trataba de los cabezas de cartel. Esa hora fue una descarga de tralla impresionante que apalizaba los oídos, su vocalista no paraba quieto poseído por un ente diabólico, pero era empatizar con el público y chapurrear el castellano y se convertía en todo un elegante y educado señorito inglés. Increíble descarga pero demasiado corta.

Grave Digger gozó también de 20 minutos menos pero fue un concierto tan intenso que no nos quejamos de su duración. “Scotland united”, “The round table”, “Ballad of a hangman”, “Wedding day”, “Excalibur”, “The Bruce”, “Valhalla”, “Cry for freedom”… Fue un conciertazo, lleno de himnos, de un sonido inmejorable, con mucho ambiente, donde demostraron que están en una forma envidiable. “The last supper”, “Knight of the cross” hicieron pedir unos bises con tanta insistencia que sonaron al instante “Rebellion” y “Heavy metal breakdown”. Un detalle que engrandece al género es su generosidad, como la que demostraron Dawn of Tears prestando su equipo a los alemanes, pues el suyo se perdió en el vuelo a Alicante.

Destruction a las 02:15 fueron directos al grano con “Curse the gods”, “The butcher strikes back”, “Devolution” y “Eternal ban”, tras la que Schmier nos felicitó por el campeonato de fútbol a gritos de viva España, abriendo un paréntesis antes de continuar con “Life without sense”, “Thrash ‘til death”, “Nailed to the cross”, “Death trap”, “Damned/cracked/reject” y “Urge (the greed of gain)”. Como decíamos, tras el retraso no tenían tiempo que perder y se dedicaron exclusivamente a avanzar el concierto con muchas ganas y ritmo, de agradecer a esas horas cuando todos estábamos ya cansados. “Tormentor”, “Bestial invasion”, “Total disaster” y “Mad Butcher” cerraban el festival a las 3 y cuarto de la madrugada, finalmente sólo una hora después del horario previsto.

Como comentario final, animar a la organización ya que hizo lo que pudo para solventar los problemas surgidos a medida que avanzó el festival, agradecer y mucho los precios populares de la barra y el camping cubierto, y el intento de recolocar los horarios tan rápidamente. Es cierto que la asistencia dejó bastante que desear, sin embargo, fue un evento al que mereció mucho la pena asistir; desde aquí espero que el año que viene llegue con más fuerza aún y la gente responda en la misma medida. ¡Mucha suerte y mucho metal!

TEXTO Y FOTOS: Sonia Cigüenza y Jesús Bellón