TNT Radio Rock "El Blog"
- TNT Radio Rock
- Bienvenidos al Blog de TNT Radio Rock. Como véis, el blog no albergará más noticias como venía siendo habitual. Estas a partir de ahora estarán incluidas en la nueva web, con lo que el blog se queda de apoyo para contener todas las reviews de discos y crónicas de los conciertos a los que asistamos nosotros, o vosotros mismos nos queráis hacer llegar para que las publiquemos a la siguiente dirección: tanis@tntradiorock.com
martes, 10 de agosto de 2010
review: ESTAMPIDA (Brainwashers)
Un paso de gigante el que han dado Estampida en esta segunda obra. Con “Sin Rencor” ya dejaron ver su potencial para demoler cualquier muro y ahora con “Brainwashers” nos demuestran que son mucho más que una banda de metal que le pega verdaderamente duro. Siguen siendo una potentísima banda, pero además le han sabido dar un toque de pausa a este trabajo. Sin entrar en terrenos muy profundos, la banda ha utilizado más cabeza, mientras que siguen poniendo todo el corazón, como buenos argentinos.
No se te debe escapar el detalle de la intro, muy idónea para el concepto que se oculta detrás de esté “Lavacerebros”, que ataca a todo aquello que pueda dirigir tus ideas anulando tu voluntad y buscando ciertos intereses. Esto es, medios de comunicación, políticos o religiones están en el punto de mira de Estampida. Esa forma de abrir el disco casa con el cierre del mismo, cerrando un círculo al que la banda nos incita a entrar junto a ellos y que te ayuda a digerir y a entender lo que nos quiere transmitir este álbum.
En el aspecto meramente musical lo primero que percibimos es que la banda ha alcanzado un mejor sonido y deja una sensación más cuidada. Tal vez lo que más resalte en este sentido sea la voz, que ofrece más matices, pero eso también se lo tendríamos que aplicar al resto de aspectos de la música de Estampida. Podemos comprobar en un tema tan directo como “Malleus Maleficarum”, con un estribillo muy heavy metal tradicional, cómo la voz se destapa en unos tonos más agudos a los que no nos tenían acostumbrados, mientras que “Parasite”, todo un petardazo de apenas dos minutos y medio, se hace rasgado hasta alcanzar tesituras que podrían resultar muy black, solo que Estampida lo meten en su ambiente. Y es que si escuchaste “Sin Rencor”, vas a encontrar una personalidad que le da una continuidad a lo hecho por la banda anteriormente, algo positivo para hacerse reconocible y más cuando a la vez el grupo nos brinda una evolución que nos lleva a apreciar el desarrollo de composiciones como “Aguantando”. Con la potencia descomunal de inicio no esperamos un tema que ofrezca tantos detalles en el terreno instrumental.
Los argentinos afincados en Bizkaia han sabido elaborar más los temas sin dejar de lado ese atronador sonido capaz de provocar terremotos. Un ejemplo muy claro sería “Kaliope”. En detrimento de la balada, que no aparece en este disco, tenemos este medio tiempo nada falto de agresividad, pero que termina en un final de voces limpias y profundas que es otro rasgo que nos va descubriendo lo que esta banda es capaz de ofrecer. También la final “Calling To My Devil” es elaborada, con un espectacular solo de guitarra, otro punto a destacar de este disco que supone el acento para el heavy metal y que Estampida ha trabajado, dejando buenos solos en cada corte. En temas como “Animalux” puedes comprobar cómo el grupo sincroniza potencia con resplandores melódicos muy propios del metal europeo actual que gira alrededor del heavy metal, el death melódico y al thrash. Entorno de estas bestias metaleras, aunque no me decantaría por ninguna etiqueta concreta para ellos. Simplemente para amantes de la caña, capaces de dejarnos segadores riffs como los del homónimo “Brainwashers” o “Carnifex”, pero también ofreciéndonos un trabajo con mucho más que apreciar que su predecesor.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: BLUE COCONUT (End At 953)

Estos cinco temas que Blue Coconut nos hacen llegar desde tierras catalanas huelen a futuro. En estos tiempos con todo ya andado hay que admitir que no ha habido en territorio nacional ninguna banda capaz de ocupar un hueco relevante dentro del rock progresivo, al menos dentro de estos parámetros vanguardistas que Blue Coconut nos presentan. Tengo ahora mismo en mente a los sensacionales Galadriel, pero estos recogen una esencia mucho más clásica, Asha desde Andalucía, pero en una onda más centrada en el proyecto en solitario del guitarrista Kike Camaaño; y a Overlife, que son con los que más cercanía encuentro en Blue Coconut, con la ventaja para estos de que la afinidad a Dream Theater no es tan evidente. Aún con esos ejemplos no ha habido ninguna banda que se asiente con continuidad y relativo éxito en todo el estado haciendo esta música rupturista y compleja.
Los amantes del auténtico rock/metal progresivo van a encontrar lo que se les suele pedir a estos grupos. Se trata de temas de total libertad creativa, contando con muchos minutos instrumentales. Tal vez el inicial “Torn” se coloque en ese lugar por las melodías con las que pudiera capturar la atención de alguno que realice una escucha un poco despistada. Pero lo que de verdad me hace caer en las redes de la banda es la parte instrumental con el teclado y la guitarra en perfecta armonía, pasando del anglosajón sonido del metal al guiño flamenco y latino que se ejecuta a un nivel instrumental muy alto. Es digno de prestar atención ese teclado que siempre está presente en detalles que son mucho más que eso, ya que aún realizando una labor de acompañamiento en unión a la guitarra en temas como “Snuro”, se trata de destellos fundamentales y mucho más complejos de ejecutar de lo que te puede indicar el oído, y creo que es clave para la originalidad de la banda. Porque también la guitarra es de resaltar, pero estamos un poco más acostumbrados a ello en este estilo. Por cierto, que este tema es mucho más nervioso que el inicial, llevándonos por esos cambios de ritmo que nunca hacen monótono este estilo de música.
Entre tanto tramo instrumental llega “ZZZ”, en el que la voz desaparece de principio a fin, y que resulta toda una pieza maestra donde todos los instrumentos conviven en civilizado desorden. Progresivo puro en el que encontramos un sonido aún más vanguardista que en los anteriores, ahora con el teclado llegando a su sonido más sintético y sobresaliendo en el plano solista a la par de la guitarra. Ese mismo sonido se mantiene para “Black Earth”, dejando para el final “Cage Of Sands”, inspirado en el relato de Bobby Sands “One Day In My Life” y que resulta el más tormentoso en el computo de su larga duración. Para dejar completamente saciado al mayor fan de bandas como los padres Dream Theater o Symphony X. Sin olvidar que Blue Coconut logra no asimilarse a nadie en concreto.
Aunque es imposible calcular hasta donde puede llegar una banda que tan solo nos presenta una primera demo, la personalidad con la que Blue Coconut plasma sus canciones unido al estilo actual que nos presentan y a la compenetración de seis piezas de un nivel instrumental asombroso puede darles ventaja para llegar hasta donde otros no han podido. Supongo que su cantante se debe sentir a veces como James Labrie en Dream Theater, que desaparece y aparece como el Guadiana. Esa es la utilización que quieren darle a la voz, lo cual está perfecto, pero sí echo en falta un poco más de brillantez en la misma. Supongo que una mejora en el sonido en su próxima obra pudiera ayudar a mejorar uno de los poco reparos que le pongo a “End At 953”
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: STATE OF ROCK (A Point Of Destiny)
Dice la nota de promo que State Of Rock es 75% Frontline + 25% Shy. Atiende a la verdad si tenemos en cuenta que de este cuarteto Robby Böbel, Hutch Bauer y Rami Ali son componentes de los primeros y Tony Mills de los legendarios Shy. Sin embargo, hay que matizar que el peso de un vocalista desequilibra la balanza bastante a su favor, más aún cuando hablamos de uno de los que tienen privilegiadas cualidades; y en el caso de Tony Mills hablamos de un maestro en estas lides que se luce de lo lindo en este “A Point Of Destiny”, sin desmerecer a unos compañeros que no dejan de ser fundamentales para que estemos ante un trabajo tan brillante como este. En cualquier caso, vayas por el lado del rock melódico que quieras, ya sea AOR, Hard o Heavy, este es un recomendable disco que no deberías dejar de lado como uno más de tantos que se editan a cargo de consagrados nombres que parecen descargar en proyectos paralelos temas de similar estilo a sus bandas principales, pero sin llegar ni a aproximarse a su nivel.
Entre otros añadidos a lo que podemos esperar de un proyecto de estas características, destaca que sin renunciar a unas melodías de lo más tendentes a las bandas de hair metal de los 80 el trabajo cuente con una fuerza descomunal. En esta tesitura sorprende ver a Tony desenvolverse de forma continua en unos registros muy altos, afilados a la vez que melosos en muchas ocasiones. Así lo refleja “Black & Blue” como acogedora presentación de un disco que desde ya no te engaña. Esto es rock melódico en su máxima expresión con la calidad de unos músicos de altura en este ámbito. Tenemos temas con el estribillo en su sitio, con el solo de guitarra en su lugar y con unas melodías abrumadoras intercaladas con destellos de distinción propios de astros de esta galaxia. Luego nos pueden llevar a lo terrenos más AOR de “Without My Love”, con unas segundas voces espectaculares muestra del cuidado trato con el que State Of Rock llevan sus composiciones a la exquisitez, a partes más rockeras con “Friction” o heavy metaleras con la potencia de cortes como “Somewhere”. La balada también hace acto de presencia en forma de delicia sonora llamada “Don´t Make Me Cry”, que recuerda con esos toquecillos del teclado a “Is This Love” de Whitesnake. No es por reincidir en la figura del vocalista, pero es que este es uno de los temas que recuerdo de su carrera donde más sentimiento percibo, casi olvidándose de su habitual pulcritud para hacernos llegar verdadera emoción.
Tony Mills hace un alarde para amantes de estas voces en todos los cortes, adornándose y redondeando cada una de sus interpretaciones. A lo largo de los múltiples proyectos de su carrera ha tocado el hard rock y el heavy metal, suponiendo State Of Rock un punto de unión entre esos registros potentes y su faceta más melódica por la que sobre todo es conocido. Tampoco con esto quiero hacer de menos la parte instrumental de unos temas que no tienen desperdicio en solos, riffs, transiciones y en el propio acompañamiento de coros. No se ve ni un solo descuido en el tratamiento de cada una de las cuatro estrellas que componen la banda y sin esa conjunción “A Point Of Destiny” no destacaría de esta manera. No te lo pienses si este es tu palo musical.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
martes, 3 de agosto de 2010
crónica: ACCEPT 30/05/10 Barakaldo (RockStar Live)
Lo primero que un seguidor de Accept se le puede pasar por la cabeza si la banda decide regresar sin el carismático Udo es que eso no puede ocurrir. Teniendo en cuenta la experiencia de la poca repercusión de la época de David Reece en la banda, no sería una afirmación nada desacertada. Lo que pasa que después de darle una escucha a ese adelanto de “Blood Of The Nations”, su inminente nuevo trabajo, y ver cómo se las gasta Mark Tornillo, la cara se comienza a alegrar. Para empezar, Accept han sacado en esta nueva vuelta un disco a la altura de su nombre, pero es que, además, en esta ocasión la banda ha intentado mantener intacto el estilo que les hizo grandes. Mark Tornillo tiene un registro que se asimila lo suficiente al de Udo como para que no haya por qué hacerle ascos a esta nueva etapa de los alemanes. Más si de lo que se trata es de verles en vivo, donde al menos el sonido atronador de la banda liderada por Wolf Hoffmann está garantizado junto a un puñado de clásicos que son piezas angulares del heavy metal forjados, y a su vez forjadores, de su época dorada.
Después de (seguro) despotricar contra esta vuelta de la banda sin uno de sus iconos, muchos debieron pensar pelillos a la mar y vamos a disfrutar. La sala Rock Star Live recibió una estupenda entrada un domingo por la noche que no solo fue grande en número, también en entusiasmo. Una vez que uno se planta allí con las dudas de ver el funcionamiento de los Accept del 2010, el gusanillo entra en el estómago desde que en un ambiente plenamente heavy metalero una larga cola aguardaba a que las puertas se abrieran. Con el calor ya dejándose notar, siendo un concierto cerrado, casi se podía percibir esa sensación de los festivales al aire libre, que siempre nos han ofrecido la posibilidad de ver a nuestros grupos más míticos. Sin ir más lejos los propios Accept con Udo tocaron en el Metalway de Gernika en 2005 en una actuación irrepetible. Pues mira tú por donde, que presentándome en la sala sin unas expectativas muy grandes, el ambiente se contagió en todos y los himnos de estos monstruos del heavy metal ya comenzaban a venirse a la cabeza. La curiosidad por ver este concierto, esperando algo que me sorprendiera sin llegar a lo vivido hace cinco años, se había convertido en expectación.
Sin teloneros, con la gente ya impacientándose en espera de que el grupo apareciera, sonaban clásicos que más que amenizar el rato, acrecentaban las ganas de ver a la banda sobre el escenario. Ese momento finalmente llegó con un comienzo de los más explosivos que nos pudiéramos imaginar. Enlazar “Metal Heart”, “Midnight Mover”, “Living For Tonite” y “Restless & Wild” fue un subidón de adrenalina del que aún no me he recuperado. Y pensar que antes del concierto me preguntaba si la banda tendría pensado adelantarnos demasiados temas de su nueva creación.... Con este arranque ya se veían las intenciones del grupo: ante todo hacernos felices.
Pero no era un show nostálgico, es que estos temas han llegado inquebrantables como el acero hasta la actualidad. Que alguien me diga si hay muchas bandas que puedan permitirse el lujo de hacerte sentir estas canciones como si la historia del heavy metal se estuviera escribiendo directamente sobre ese escenario en ese preciso instante. Cualquiera diría, vistas las caras de ilusión de los músicos, que venían aquí a presentarnos por primera vez una pequeña colección de canciones que atesoran y que todavía tienen la necesidad de superar fronteras. La incógnita de Mark Tornillo dejó de serlo desde el primer instante en que apareció en escena con sus gafas de sol y su gorra en el mayor plan de rockero clásico. La banda no solo ha dado con un cantante a la altura de las circunstancias, ha encontrado una persona que se integra de lleno en estos Accept que sobrepasan los 30 años de andadura y que, sin tener que meterse en el papel de nadie, tiene por sí solo el suficiente carisma como para entablar complicidad instantánea con una audiencia que, en principio, le miraría con lupa. No le hizo falta ni examinarse porque disipó los interrogantes de un plumazo.
E
n pocos arranques de un concierto vamos a ver la sala tan patas arriba. No creo que nadie se hubiera librado ya a estas alturas de alzar el puño, pero es que la colección de irresistibles temas seguía. “Son Of A Bitch” nos seguía manteniendo en la primera mitad de los 80, de la cual seguiríamos sin salir (qué gozada) con “Loosers And Winners”, ni con “London Leatherboys”. Imposible que podamos reproducir aquí la fuerza que transmitía la banda. Un conjunto de músicos que se conoce en todos los casos de diferentes épocas y que nos deja constantemente esas imágenes de unión frente a su público. Tal vez un poco más en segundo plano se mantuvo Herman Frank, mientras que Peter Baltes fue un terremoto con su bajo y Stefan Schwarzmann una apisonadora a la batería con su implacable pegada.
Ya se habían estremecido los corazones, la euforia estaba desatada y seguro que alguno ya había soltado alguna lágrima cuando llegó el momento de demostrar que lo nuevo que nos presenta Accept puede encajar en un repertorio tan exigente. Así lo hizo “Teutonic Terror”, que objetivamente hablando, para una persona que desconociera lo que significan los temas anteriormente descargados, estaría a la misma altura. Solo que le falta ese don inexplicable de los clásicos, a los que volveríamos inmediatamente con un “Breaker” atronador.
Llegados a la fase central llegaría el momento de relajarnos, pero solo un poco. Wolf y Mark comienzan en solitario “Bulletproof”, de la época fugaz de los años 90. Posteriormente se acordaron de “Neon Nights”, donde el guitarrista destapó el tarro de las esencias. Se notaba agusto sobre las tablas Wolf Hoffmann que en el centro del escenario realizó el solo con una maestría digna de un guitar hero, de lo cual él nunca ha tenido imagen. Pero todavía hoy sigue rugiendo esa guitarra de forma rupturista y completamente distinta el resto. Precisamente luego enlazó con el espacio instrumental dedicado a su guitarra, desatándose en varias partes entre las que se encontró ese “El Bolero De Ravel”, que ya le conocíamos.
Pero el grupo no tenía ganas de darnos mucho respiro y nosotros agradecidos recibimos “Up To The Limit”. Un solo conjunto de bajo y batería da paso a “Demon´s Night”, que no era de las que me esperara en el repertorio, pero tampoco nos importó lo más mínimo que se acordaran de ella. Siguiendo con agradecimientos, que se acordaran de “Turn Me On” fue un regalo para muchos, ya que dentro de ese emblemático “Balls To The Wall” no es de los infalibles, pero hay que ver cómo cantó el público. Tras “Monster Man”, recordando un menos reconocido “Russian Roulette”, llegaría el turno de transformar la sala en una auténtica fiesta con el rock & roll de “Burning” para marcharse por primera vez del escenario. Nadie pensaba en ese momento en el fin, sino en lo que todavía quedaba.
A nada que conozcáis un poco a la banda sabréis que “Princess Of The Dawn” no puede faltar y fue con la que regresaron para volver a montarla parda con “I´m Rebel”, con la sala entregada y atronando como pocas veces. Y no, tampoco aquí iba a quedar la cosa porque con la banda volviendo a amagar su despedida comenzó a sonar la intro de “Fast As A Shark”. Aquí pongo el único reparo de la actuación a Mark Tornillo, que sufrió para cantar el estribillo. Mark es un cantante muy cortante, pero le cuesta hacer estas melodías. Se desquitaría con un “Balls To The Wall” en el que el público les hizo una gran labor. Vaya forma de responder por su parte. La gente hacía tiempo que se había rendido a los pies de Accept que, por si no lo habían percibido, así se lo demostró. Qué gustazo tiene que ser ver desde arriba del escenario a toda la sala cantando con los brazos arriba, a todo el mundo ofreciéndoles una especie de homenaje de esta forma. Nadie rehusó cantar uno de los himnos del metal más grande de todos los tiempos. Tanto es así que la banda terminaba, se despedía y la gente seguía coreándolo. Una épica despedida triunfal.
No exagero si digo que este es el mejor concierto que hemos presenciado esta temporada 2009/2010. Quien no confiara en ello por la falta de ese pequeño vocalista llamado Udo Dirkschneider, (que tanta gloria sigue dando en solitario al heavy metal) y decidiera quedarse en casa puede tirarse de los pelos con toda razón. Le queda el consuelo de que, a tenor de la compenetración del grupo y de la forma en que les vimos, estos prometen volver.
Texto y fotos:
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
MARI JOSE MARTIN
mari@lamiradanegra.es
Después de (seguro) despotricar contra esta vuelta de la banda sin uno de sus iconos, muchos debieron pensar pelillos a la mar y vamos a disfrutar. La sala Rock Star Live recibió una estupenda entrada un domingo por la noche que no solo fue grande en número, también en entusiasmo. Una vez que uno se planta allí con las dudas de ver el funcionamiento de los Accept del 2010, el gusanillo entra en el estómago desde que en un ambiente plenamente heavy metalero una larga cola aguardaba a que las puertas se abrieran. Con el calor ya dejándose notar, siendo un concierto cerrado, casi se podía percibir esa sensación de los festivales al aire libre, que siempre nos han ofrecido la posibilidad de ver a nuestros grupos más míticos. Sin ir más lejos los propios Accept con Udo tocaron en el Metalway de Gernika en 2005 en una actuación irrepetible. Pues mira tú por donde, que presentándome en la sala sin unas expectativas muy grandes, el ambiente se contagió en todos y los himnos de estos monstruos del heavy metal ya comenzaban a venirse a la cabeza. La curiosidad por ver este concierto, esperando algo que me sorprendiera sin llegar a lo vivido hace cinco años, se había convertido en expectación.
Sin teloneros, con la gente ya impacientándose en espera de que el grupo apareciera, sonaban clásicos que más que amenizar el rato, acrecentaban las ganas de ver a la banda sobre el escenario. Ese momento finalmente llegó con un comienzo de los más explosivos que nos pudiéramos imaginar. Enlazar “Metal Heart”, “Midnight Mover”, “Living For Tonite” y “Restless & Wild” fue un subidón de adrenalina del que aún no me he recuperado. Y pensar que antes del concierto me preguntaba si la banda tendría pensado adelantarnos demasiados temas de su nueva creación.... Con este arranque ya se veían las intenciones del grupo: ante todo hacernos felices.
Pero no era un show nostálgico, es que estos temas han llegado inquebrantables como el acero hasta la actualidad. Que alguien me diga si hay muchas bandas que puedan permitirse el lujo de hacerte sentir estas canciones como si la historia del heavy metal se estuviera escribiendo directamente sobre ese escenario en ese preciso instante. Cualquiera diría, vistas las caras de ilusión de los músicos, que venían aquí a presentarnos por primera vez una pequeña colección de canciones que atesoran y que todavía tienen la necesidad de superar fronteras. La incógnita de Mark Tornillo dejó de serlo desde el primer instante en que apareció en escena con sus gafas de sol y su gorra en el mayor plan de rockero clásico. La banda no solo ha dado con un cantante a la altura de las circunstancias, ha encontrado una persona que se integra de lleno en estos Accept que sobrepasan los 30 años de andadura y que, sin tener que meterse en el papel de nadie, tiene por sí solo el suficiente carisma como para entablar complicidad instantánea con una audiencia que, en principio, le miraría con lupa. No le hizo falta ni examinarse porque disipó los interrogantes de un plumazo.E
n pocos arranques de un concierto vamos a ver la sala tan patas arriba. No creo que nadie se hubiera librado ya a estas alturas de alzar el puño, pero es que la colección de irresistibles temas seguía. “Son Of A Bitch” nos seguía manteniendo en la primera mitad de los 80, de la cual seguiríamos sin salir (qué gozada) con “Loosers And Winners”, ni con “London Leatherboys”. Imposible que podamos reproducir aquí la fuerza que transmitía la banda. Un conjunto de músicos que se conoce en todos los casos de diferentes épocas y que nos deja constantemente esas imágenes de unión frente a su público. Tal vez un poco más en segundo plano se mantuvo Herman Frank, mientras que Peter Baltes fue un terremoto con su bajo y Stefan Schwarzmann una apisonadora a la batería con su implacable pegada.Ya se habían estremecido los corazones, la euforia estaba desatada y seguro que alguno ya había soltado alguna lágrima cuando llegó el momento de demostrar que lo nuevo que nos presenta Accept puede encajar en un repertorio tan exigente. Así lo hizo “Teutonic Terror”, que objetivamente hablando, para una persona que desconociera lo que significan los temas anteriormente descargados, estaría a la misma altura. Solo que le falta ese don inexplicable de los clásicos, a los que volveríamos inmediatamente con un “Breaker” atronador.
Llegados a la fase central llegaría el momento de relajarnos, pero solo un poco. Wolf y Mark comienzan en solitario “Bulletproof”, de la época fugaz de los años 90. Posteriormente se acordaron de “Neon Nights”, donde el guitarrista destapó el tarro de las esencias. Se notaba agusto sobre las tablas Wolf Hoffmann que en el centro del escenario realizó el solo con una maestría digna de un guitar hero, de lo cual él nunca ha tenido imagen. Pero todavía hoy sigue rugiendo esa guitarra de forma rupturista y completamente distinta el resto. Precisamente luego enlazó con el espacio instrumental dedicado a su guitarra, desatándose en varias partes entre las que se encontró ese “El Bolero De Ravel”, que ya le conocíamos.Pero el grupo no tenía ganas de darnos mucho respiro y nosotros agradecidos recibimos “Up To The Limit”. Un solo conjunto de bajo y batería da paso a “Demon´s Night”, que no era de las que me esperara en el repertorio, pero tampoco nos importó lo más mínimo que se acordaran de ella. Siguiendo con agradecimientos, que se acordaran de “Turn Me On” fue un regalo para muchos, ya que dentro de ese emblemático “Balls To The Wall” no es de los infalibles, pero hay que ver cómo cantó el público. Tras “Monster Man”, recordando un menos reconocido “Russian Roulette”, llegaría el turno de transformar la sala en una auténtica fiesta con el rock & roll de “Burning” para marcharse por primera vez del escenario. Nadie pensaba en ese momento en el fin, sino en lo que todavía quedaba.
A nada que conozcáis un poco a la banda sabréis que “Princess Of The Dawn” no puede faltar y fue con la que regresaron para volver a montarla parda con “I´m Rebel”, con la sala entregada y atronando como pocas veces. Y no, tampoco aquí iba a quedar la cosa porque con la banda volviendo a amagar su despedida comenzó a sonar la intro de “Fast As A Shark”. Aquí pongo el único reparo de la actuación a Mark Tornillo, que sufrió para cantar el estribillo. Mark es un cantante muy cortante, pero le cuesta hacer estas melodías. Se desquitaría con un “Balls To The Wall” en el que el público les hizo una gran labor. Vaya forma de responder por su parte. La gente hacía tiempo que se había rendido a los pies de Accept que, por si no lo habían percibido, así se lo demostró. Qué gustazo tiene que ser ver desde arriba del escenario a toda la sala cantando con los brazos arriba, a todo el mundo ofreciéndoles una especie de homenaje de esta forma. Nadie rehusó cantar uno de los himnos del metal más grande de todos los tiempos. Tanto es así que la banda terminaba, se despedía y la gente seguía coreándolo. Una épica despedida triunfal.No exagero si digo que este es el mejor concierto que hemos presenciado esta temporada 2009/2010. Quien no confiara en ello por la falta de ese pequeño vocalista llamado Udo Dirkschneider, (que tanta gloria sigue dando en solitario al heavy metal) y decidiera quedarse en casa puede tirarse de los pelos con toda razón. Le queda el consuelo de que, a tenor de la compenetración del grupo y de la forma en que les vimos, estos prometen volver.
Texto y fotos:
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
MARI JOSE MARTIN
mari@lamiradanegra.es
review: PRIMER ASALTO (Lucha)
Desde Castellón nos presentan su primer EP Primer Asalto. Con él vienen siete cortes, que llegan a cerca de media hora de duración, en los que nos presentan un thrash metal propio que evita comparaciones fáciles. La reminiscencia hardcore se deja notar en cortes como “Tierra Prometida” o “Buitres”, pero a medida que profundizamos en la materia nos damos cuenta que para entroncar dentro de ese estilo a la banda no le falta rabia, pero no son estos temas que vayan tan a saco. Por ejemplo, tenemos en “Masacre En Babilonia” esa cadencia que nos recuerda ligeramente a Sepultura, de los cuales pueden estar mucho más próximos que de unos The Haunted. Más cerca de ellos están sus míticos vecinos de Total Death, con los que encontramos también un parentesco.
Se trata de una manera extrema de hacer thrash sin más miramientos. “Horizonte Perdido” es un pequeño corte instrumental relajado que supone la excepción que confirma la regla para continuar con la agresividad de “Dictaduras Del Terror”, “Lucha” y “Mejor”. Pienso que a esa brutalidad de la voz le falta un acompañamiento musical que esté al mismo nivel, ya que de contar con un sonido más corpulento, estos temas podrían pasar por encima nuestro como verdaderos tanques. Tal vez en ese aspecto se han quedado un poco cortos en este primer paso en el que también echo de menos algún detalle que los haga verdaderamente especiales ante todas las propuestas que hoy en día surgen en todo el estado. Ya digo que no siguen ninguna estela en concreto, ni se unen a corrientes renacientes, pero me falta alguna nota de color que me muestre a una banda más suelta dentro de su estilo para hacerse notar en esta poblada escena de bandas de calidad. Creo que “Lucha” es la muestra de su capacidad para conseguirlo, aunque se hace obligatorio un crecimiento.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: OZONO 3 (Grita Al Mundo Que Hoy Va A ser El Día)
La expresión recogida en el título de este álbum expresa una sensación de euforia que no concuerda con lo que luego encontramos en el disco. Ozono 3 es una banda mucho más reposada, profunda y madura. Nada que achacar a la forma de ser de quien nos ofrece este trabajo, salvo que no te gusten excesivamente los medios tiempos de los que este disco esta bien surtido. Si vamos a lo fácil, más viniendo de la mano del sello DFX, lo podemos ver como un grupo en la onda Söber sin más. Pero para hacer verdadera justicia, hay que decir que la melodía y la potencia que Ozono 3 practica dentro de esta onda de metal melódico al acecho de melodías pop tiene su propia personalidad.
Para que este estilo se plasme a la perfección y deje traslucir múltiples detalles de originalidad hay que destacar el sonido sacado bajo la producción de la propia banda en los estudios Crystal Eyes de Málaga. De esta manera queda realzada la potencia de las guitarras de temas como “Muro” o “Pudiste Ser Tú”, a la vez que nos encontramos con unas apaciguadoras melodías vocales. Es la voz un distintivo de la banda que se funde cálidamente al sonido de los instrumentos, en perfecta consonancia con el rojo de una portada simple, pero que indica muy bien lo que nos encontramos dentro de este redondo. Son temas que intentan llegar a la fibra más íntima del oyente, como expresan títulos del tipo de “A Ti”, “Solo Yo” o “Tu Interior”. Especialmente destacable me ha resultado “Transparente” que, enlazado al final “Adios”, dejan el pabellón muy alto para cerrar el disco, manteniendo la línea de todo el trabajo pero incrementando sensaciones.
Ozono 3 se muestra como una banda con suficiente personalidad aún dentro de un estilo tan definido que a veces se echa en falta un poco más de variedad en estos más de 70 minutos de música que nos brindan en “Grita Al Mundo Que Hoy Va A Ser El Día”. Un trabajo de pulcro acabado, con una limpieza solo aturdida por la estela cálida que dejan unas canciones muy envolventes tanto por su sonido como por su significado.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: FULLRESISTANCE (Corre Ahora Que Puedes)
Se mantiene fresco en mi mente el recuerdo del primer trabajo de estos castellonenses llamados Fullresistance. No es para menos, porque frescura se respiraba a raudales en aquel “Money For Beer”, que aparte de para tomarse unas birras, parece que también les ha dado, si no dinero, al menos fuerzas para editar un segundo trabajo asentando un estilo muy propio. Eso sí, las cervezas que no falten una vez más, porque aquí tenemos de nuevo un trabajo que sigue respirando un aroma gamberro propio del rock & roll clásico que emana de este redondo. Dejarlo tan solo en estos términos se quedaría muy corto, ya que el hard rock, el heavy metal, el punk e incluso el funky son estilos que se tocan dentro de estos 10 nuevos cortes. En ese aspecto se mantienen las constantes de su primera obra, cogiendo esas guitarras hard rockeras en muchas ocasiones, metiendo la potencia del heavy metal en muchos riffs, adquiriendo la actitud punk en su forma de expresión y consiguiendo una riqueza rítmica propia del funky o estilos que no necesariamente se acercan tanto a nuestra música, pero de la que pueden respirar oxígeno puro. Eso sí, lo que finalmente lleva todo el trabajo grabado a fuego en estos acordes es ROCK & ROLL, dejando influencia en letras y en ese trasfondo que te impide dejar de mover el pie, las caderas, la cabeza... o lo que sea.
Lo primero que llama la atención es la apuesta total por el castellano, a lo que yo tampoco le doy mayor importancia. Como muestra quedan los cuatro bonus track en inglés donde comprobamos que por su estilo de la más pura raíz rockera, y por tanto anglosajona, encaja a las mil maravillas. Pero esta banda se desenvuelve con libertad y no creo que se merme en nada la sonoridad de estos temas en el idioma de Cervantes, que es el que mejor entendemos. Parece que ellos mismos guardan reminiscencias en todo caso de esa cuna, ya que es llamativo que en castellano “On The Road Again” mantenga ese título y ese guiño final. Un tema de los más destacados a mi modo de ver, aunque es complicado quedarse con alguno, porque a mí me enganchan desde “Fiebre”, el primero de los cortes, a partir del cual no paras de digerir esos ritmos llenos de matices, cambiantes y alejados de lo standard. El trabajo de guitarras es también de lo más enriquecedor, uniendo riffs pesados a toques rockeros y a solos que aparecen en cualquier momento. Fíjate en “Caer Mil Veces De Pie” o en “Perro Loco”, que resultan de lo más acertados en guitarras, aunque ninguno se quede muy atrás. Esto es una banda de rock y las seis cuerdas están muy presentes. Si quieres un ejemplo de actitud “Despertar” es de lo más adecuado o la propia “Corre”, que lleva implícito el título del disco. La banda siempre está dispuesta a variar para dejar un trabajo de lo más entretenido, con lo que en cuanto a ritmos, los tambores de “Siete Brujas” se salen.
Variedad es una de las constantes de “Corre Ahora Que Puedes”, un disco que no te cansas de escuchar si te entra este gusanillo tan propio que Fullresistance llevan en su música. Este sonido orgánico nos hace recordar mucho a los clásicos de toda la vida, pero evitando cualquier influencia evidente de bandas concretas, algo que ya consiguieron con su primera obra y que mantienen con esta segunda. Con ello consiguen mantener esa sorpresividad que es sencillo de lograr en un primer disco, pero más complicado cuando ya les conocemos. Ellos tienen ese punto adictivo para seguidores del rock clásico que pensamos que bajo estas señas de identidad tan añejas una banda no tiene por qué quedarse estancada. Fullresistance pueden ser el ejemplo más claro de ello.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
INFORMACIÓN ADICIONAL:
www.myspace.com/fullresistancerock
Lo primero que llama la atención es la apuesta total por el castellano, a lo que yo tampoco le doy mayor importancia. Como muestra quedan los cuatro bonus track en inglés donde comprobamos que por su estilo de la más pura raíz rockera, y por tanto anglosajona, encaja a las mil maravillas. Pero esta banda se desenvuelve con libertad y no creo que se merme en nada la sonoridad de estos temas en el idioma de Cervantes, que es el que mejor entendemos. Parece que ellos mismos guardan reminiscencias en todo caso de esa cuna, ya que es llamativo que en castellano “On The Road Again” mantenga ese título y ese guiño final. Un tema de los más destacados a mi modo de ver, aunque es complicado quedarse con alguno, porque a mí me enganchan desde “Fiebre”, el primero de los cortes, a partir del cual no paras de digerir esos ritmos llenos de matices, cambiantes y alejados de lo standard. El trabajo de guitarras es también de lo más enriquecedor, uniendo riffs pesados a toques rockeros y a solos que aparecen en cualquier momento. Fíjate en “Caer Mil Veces De Pie” o en “Perro Loco”, que resultan de lo más acertados en guitarras, aunque ninguno se quede muy atrás. Esto es una banda de rock y las seis cuerdas están muy presentes. Si quieres un ejemplo de actitud “Despertar” es de lo más adecuado o la propia “Corre”, que lleva implícito el título del disco. La banda siempre está dispuesta a variar para dejar un trabajo de lo más entretenido, con lo que en cuanto a ritmos, los tambores de “Siete Brujas” se salen.
Variedad es una de las constantes de “Corre Ahora Que Puedes”, un disco que no te cansas de escuchar si te entra este gusanillo tan propio que Fullresistance llevan en su música. Este sonido orgánico nos hace recordar mucho a los clásicos de toda la vida, pero evitando cualquier influencia evidente de bandas concretas, algo que ya consiguieron con su primera obra y que mantienen con esta segunda. Con ello consiguen mantener esa sorpresividad que es sencillo de lograr en un primer disco, pero más complicado cuando ya les conocemos. Ellos tienen ese punto adictivo para seguidores del rock clásico que pensamos que bajo estas señas de identidad tan añejas una banda no tiene por qué quedarse estancada. Fullresistance pueden ser el ejemplo más claro de ello.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
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miércoles, 16 de junio de 2010
crónica: GINETA ROCK 2010 29/05/2010 Recinto Municipal de La Gineta (Albacete)
Año tras año este modesto festival va adquiriendo más nombre y más cuerpo; este año la apuesta era fuerte y atractiva y, aunque se vio un poco perturbada por la caída de EVERGREY, se hizo todo lo posible para que pudieran tocar, pagándoles incluso unos portes que no estaban acordados. Pero ni por esas, EVERGREY estuvo mareando con infinitas excusas hasta dos días antes del festival dando un NO!!!!! definitivo. Esto hizo que algunas personas decidieran no asistir al festival. Poco importaría a las casi 800 personas que allí nos juntamos dispuestos a gozar de una estupenda velada de HEAVY METAL.
En cuanto al recinto poco que decir ya que salvo carteles y lonas anunciando el festival todo se mantenía igual que en años pasados. De lo que sí me di cuenta es que había más gente de la asociación trabajando para que todo saliera lo mejor posible, así como disfrutar de unos precios en las bebidas muy asequibles al igual que años anteriores.
XTRUENO
Curiosa impresión la que causan estos muy jóvenes músicos sobre el escenario. Con mucho desparpajo y puntualmente (detalle de agradecer siempre, pero más en un festival de varias horas de duración) interpretaron sus temas “Héroe de papel”, “Mi vida es el rock” o “El castigador”, que propiciaron una buena respuesta inicial por parte de los asistentes, pese al regular sonido que les acompañaba. “El poder del dinero” y “Trueno” serían sus últimos temas propios, pero antes de irse nos dejarían dos perlas en forma de versiones: "Rockin´ in the free World" de Neil Young y “Rainbow in the Dark” de Dio, donde animaron a cualquiera para que subiera al escenario a hacer karaoke. La pareja de aficionados que subió cantaba bastante mal pero fue un gesto gracioso que nos animó a todos. Finalmente a las 18:50 horas dejaron paso a la siguiente banda, Dandelium.
DANDELIUM
Sobre las 19:00 de la tarde salían a escena los ganadores del concurso de bandas que organizó GINETA ROCK. DANDELIUM venían a presentarnos lo que iba a ser su primer larga duración después de completar una maqueta. Como es habitual en los primeros grupos que tocan, las deficiencias son más que notables: el sonido no les hizo justicia; empezando por el micro de Adrián, que apenas se escuchaba cuando ponía sus partes más guturales y que hacia la mitad del concierto no mejoró, DANDELIUM hicieron -a mi parecer- un concierto normalito tirando a flojo donde la voz de Bella no lució en todos los momentos, primero por el sonido y segundo por la nitidez de ésta ya que los tonos de voz tuvieron muchos altibajos no llegando a dominar las tesituras vocales.
El set-list estuvo a caballo entre su maqueta y las nuevas canciones que completarán su nuevo disco: “The Prophecy”, “Deceiving the Time”, “My Downfall” o “Stronger”, con la que cerraron y la que mejor sonó con muy buena participación del público. Al igual que XTRUENO, los madrileños también pusieron su pequeño granito de arena en memoria de DIO, y la elegida fue la fundamental “Holy Diver”. Hicieron una buena versión llevándosela a su terreno dándole un toque original y distinto.
En definitiva, una actuación un tanto accidentada con demasiados altibajos.
OPERA MAGNA
Los valencianos venían con “Poe”, su segundo reciente trabajo; y después de la buena carta de presentación que tuvieron con “El Último Caballero”, este nuevo trabajo no iba a ser menos. Heavy metal a raudales con buenos ritmos y mucha técnica. Arrancaron con la intención de machacarnos los oídos, sobre todo por la potencia vocal de Jose Vicente que llega a unos registros vocales que dan vértigo. El sonido mejoró notablemente y ello, junto a la entrega que mostraron, les llevó a cerrar un conciertazo.
Comenzaron muy potentes con la intro de su nuevo trabajo seguida de “El Pozo Y El Péndulo” y “El Entierro Prematuro”, mostrando buenas tablas y mucha potencia. Su bajista Alejandro Penella mostró una forma de tocar de casi “Poseido”; estuvo durante todo el concierto dándolo todo exponiendo calidad a raudales, y que junto a unos teclados en su sitio a cargo de Rubén Casas completaron un gran concierto. La actuación estuvo bien repartida entre sus dos trabajos. “El Fuego De Mi Venganza” o “Un Sueño En Un Sueño” mostraron que OPERA MAGNA aún tiene mucho más que decir y que esto es sólo el arranque de una excelente carrera. Sonaría también la magnífica versión que editaron como adelanto en 2009 de su disco “Poe”, “Torquemada”, una de las canciones más conocidas de los asturianos Avalanch, una cover que les ha quedado realmente bien y que en directo coge muchísima fuerza.
“La Sangre Del Enemigo” y “Horizontes De Gloria” daban por terminada su actuación a falta de la esperada cover -tributo a DIO, la cual no pudieron tocar ya que como me comentaba su cantante no les dio tiempo a ensayarla ya que él no se encontraba en la ciudad. Una pena, ya que hubiéramos disfrutado mucho vista la estupenda actuación que realizaron.
CENTINELA
Les tocaba el turno a uno de los grupos más importantes que tiene Castilla La Mancha y las ganas de verlos era más que evidente. Sobre las 21:00 h. de la noche la gente ya se agolpaba en las primeras filas esperando una gran actuación de los manchegos. CENTINELA van creciendo poco a poco y disco tras disco (aunque personalmente, “Teoría De La Fidelidad” me parezca su disco más flojo), marcaron una gran actuación, gozando de un gran sonido durante todo el concierto.
Se puede decir que “Teoría De La fidelidad” es el primer álbum en estudio con sus “nuevos” guitarristas, aunque ya estén en CENTINELA desde la gira de “Claustrofobia”. Desde aquella gira todo ha cambiado bastante y es que la banda hoy en día está mucho más compacta, las canciones de discos anteriores suenan mucho más fieles a los originales, en definitiva, que CENTINELA vuelve a patear culos y están en un estado de forma magnífico; Cano no falla ni una nota manteniendo una voz espectacular y como dije antes los nuevos guitarristas están más que acoplados a la banda.
En cuanto al set-list hubo tiempo para casi todos los discos a excepción de “Sangre Eterna”. Arrancaron dando cera a su nuevo trabajo con “Más Fuertes” y “La Sentencia” seguidas de “Pánico”, donde se vieron las primeras reacciones entusiastas de un público que en todo momento se volcó al 100% con la banda. Buenas canciones se iban sucediendo, como “Escribiré” o “Siéntelo”, junto con otras nuevas como “Hablo de vivir”. Las coplas de su disco “Pánico” fueron las que más expectación crearon, temazos como “La Herida” o “Sin Control” levantaron La Gineta aunque sin duda la que se llevó todos los gritos fue “Como Un Huracán”, que literalmente enloqueció la sala, aunque eché de menos “Centinela”, un tema que debería ser obligado en todas sus actuaciones.
DIO estuvo presente en todo el festival y CENTINELA aportó su granito de arena con “Caught In The Middle”, una grandísima canción que ejecutaron con maestría provocando la locura general y una vez más la tristeza colectiva hacia la que fue la voz del Heavy metal. De esta manera terminarían sobre aplausos y con la sensación de haber visto una gran actuación.
DREAM EVIL
Uno de los platos fuertes de la noche. Los suecos presentaban su más reciente álbum “In The Night”. Sobre las 22:15 salían estos titanes dispuestos a darnos una buena sesión de HEAVY METAL . Yo tenía mis dudas de cómo respondería su cantante, ya que la última vez que los vi estuvo bastante flojo, aunque claro, de esto hace ya unos años. DREAM EVIL salieron a tope, encantados de volver a tocar en España y de disfrutar de los buenos vinos y qué mejor lugar que en Castilla La Mancha. Todos bajo un negro riguroso comenzaron a dar caña con “Immortal”, canción que abre “In The Night”. Comenzaron sonando bastante bien, pudiendo completar con buen sonido toda la actuación. Nick Night en todo momento estuvo al 100%, mostrándose muy cercano con el público ya que casi durante toda la actuación se colocó en unos avances que se hicieron con bafles en la parte del foso, con el inconveniente de las luces ya que en la parte delantera no había prácticamente luminosidad, salió con una camiseta un tanto moderna
donde en la parte de delante estaban los números 666 mientras que en la trasera ponía el nombre de DIABOLO. Buena actuación la de Nick ya que estuvo a la altura durante toda la actuación, muy bien arropado por los coros de Ritchie, Pete y Dannee, el cual salió con la vestimenta que así reza en las fotos de su último trabajo. Danne fue el que más activo estuvo, a diferencia de Richie y Pete que se quedaron algo más parados delante de sus micrófonos.
Como decía, muy buena actuación la de los suecos dando un repaso a sus 5 discos en estudio. “United”, “Made Of Metal”, “Crusader´s Anthem”, “Bang Your Head” o “Heavy Metal In The Night” fueron pequeñas muestras de su discografía. Los momentos más destacados vinieron con las esperadas “The Book Of Heavy Metal”, “Children Of The Night” y “Chasing The Dragon”, congregando a más gente donde todos cantaron el estribillo dejándose la garganta.
Cerca del final Nick nos grita CABRONES para presentarnos “In The Night”, una canción de su nuevo disco, mientras que Ritchie nos regala un set-list en forma de avión. Muy buena actuación donde no dejaron a nadie indiferente. Gritamos, cabeceamos, levantamos los cuernos y brindamos con cerveza, esto es HEAVY METAL y lo demás son tonterías.
MURO
La repentina inclusión de MURO en el cartel como sustitutos de los ausentes Evergrey aumentó las expectativas de gran parte del público, que se arrimó a las tablas dispuesto a darlo todo con uno de los grandes del heavy metal nacional.
A las 23:50 h., tras una breve introducción/explicación (sobre el asunto Evergrey) de uno de los organizadores, “Telón de acero” hacía rugir los motores del concierto probablemente más caluroso del día. “Juicio final” dio pie a uno de los habituales agradecimientos de Silver, pero enseguida cogieron fuerza con “Amos de la oscuridad”,
“Extraño poder”, “Juega fuerte” y “Desengancha”. Y tal como viene sucediendo en los shows de la banda, la “baladita” “Mata” aceleró aún más a los allí presentes. Con “Epílogo” la gente empezó a corear el nombre de Dio y “Spotlight kid” (Rainbow) sirvió de humilde tributo al pequeño gran hombre del metal. Poco a poco se acercaba el final y
“Traidor”, “Bébetelo todo” o “La maldición de Kcor” nos ponían a punto para la descarga del “Ciclón” donde el público se arrancó a corear y Silver presentó al grupo. Para evitar dejarnos arrastrar por el notable cansancio acumulado unas vitaminas llamadas “Acero y sangre”, “Solo en la oscuridad” y “Fast as a shark” (versión del clásico de Accept) nos hicieron aplaudir más que nunca una clausura con “Mirada asesina” y su versión más “free” “mira a la vecina, mírala, qué buena está” con la que nos echamos unas risas cómplices con la banda. Buen sonido y buena forma física la que mostraron estas no tan viejas glorias que se están aupando de nuevo al olimpo del rock.
NIGHTMARE
Estábamos ya hechos polvo cuando a la 01:45 h. empezaban los franceses NIGHTMARE a presentarnos su último trabajo, “Insurrection”, que sigue la línea cañera del anterior álbum de 2007. Una “Intro” dio paso a “Eternal winter” y “Gospel of Judas”, ambas novedades; a destacar ésta última donde hizo una aparición estelar el rubio guitarrista de Dream Evil Ritchie Rainbow más borracho que una cuba. El público español demostró lo mucho que esperaba el directo del grupo aplaudiendo temas más antiguos como “Wicked white demon”, “Heretic” y
el tributo a Dio con “Holy diver”, llevada en volandas entre todos. La última presentación de “Insurrection” vendría de la mano de “3 miles island”, muy pegadiza y que me dejó un gran sabor de boca. Para ir terminando se despedirían muy agradecidos con “The winds of sin”, “Secret rules” y “Trust a crowd”, finalizando su actuación a las 02:35 h. de la mañana. He de decir que se nos hizo bastante corta y que la afluencia de público comenzaba a menguar, y esto se notó en que el patio exterior cada vez tenía más gente sentada en el suelo descansando.
STEELHORSE
A los madrileños les tocaba cerrar el festival, un puesto que no creo que les hiciera demasiada ilusión, pero seguro que mejor que arrancar el mismo. Para quien aún no los conozca, ha sido un grupo revelación con su debut “Wild Power”, practicando Heavy Metal muy inspirado en JUDAS PRIEST. STEELHORSE han cosechado muy buenas críticas, todas merecidas, ya que este “Wild Power” es un discazo, comenzando por la portada que puede recordar a una mezcla entre el “Lovehunter” de Whitesnake y el “Diablolica” de Angeles Del Infierno. Después de esta breve introducción vamos al concierto en sí.
Como dije antes, no es la mejor posición para tocar ya que desde las 6 de la tarde hasta las 2:50 que arrancaron pues se nota el cansancio, y si a eso le añadimos que mucha gente se tuvo que marchar antes de tiempo (ya que el autobús que bajaba a Albacete salía antes de tiempo) pues no hubo demasiada gente. Aún así ellos demostraron lo que son, una auténtica banda de HEAVY METAL. Tocaron el álbum al completo (por orden de setlist: “Sons of fire”, “Run to survive”, “Burning soul”, “Night terrors”, “Line of fire”, “Winds of time”, “Phantom of the opera”, “Raise your fist” y “Wild power”) a excepción de la instrumental “Nemesis”. Jorge Cortes salió todo encuerado como es habitual; poses y movimientos muy Halford delatan a quién venera mientras que Willi aparecía con sus ya clásicas mallas de cebra (rollito muy ochentero).
Gran concierto donde la gente que quedaba no paró de corear y cantar cada una de las canciones mostrando que tienen muchos seguidores y muy fieles. Cerraron la actuación con la cover de Dio “Stand Up And Shout”, momento nuevamente emotivo que dió por finalizado este III GINETA ROCK en cuanto a grupos, ya que unos cuantos (entre los que me incluyo) seguimos la fiesta a cargo de TNT RADIO ROCK con muy buena musiquita.
A ver si el año que viene no termina todo tan tarde y podemos disfrutar de más tiempo para montar una pequeña discoteca musical. METAL para todos los que allí estuvimos y mucho GINETA ROCK para los que aún no se han presentado. El año que viene más y mejor, como muy bien decía Silver, todos somos corazones de Metal.
TEXTO Y FOTOS: Monty y Sonia Cigüenza
En cuanto al recinto poco que decir ya que salvo carteles y lonas anunciando el festival todo se mantenía igual que en años pasados. De lo que sí me di cuenta es que había más gente de la asociación trabajando para que todo saliera lo mejor posible, así como disfrutar de unos precios en las bebidas muy asequibles al igual que años anteriores.
XTRUENO
Curiosa impresión la que causan estos muy jóvenes músicos sobre el escenario. Con mucho desparpajo y puntualmente (detalle de agradecer siempre, pero más en un festival de varias horas de duración) interpretaron sus temas “Héroe de papel”, “Mi vida es el rock” o “El castigador”, que propiciaron una buena respuesta inicial por parte de los asistentes, pese al regular sonido que les acompañaba. “El poder del dinero” y “Trueno” serían sus últimos temas propios, pero antes de irse nos dejarían dos perlas en forma de versiones: "Rockin´ in the free World" de Neil Young y “Rainbow in the Dark” de Dio, donde animaron a cualquiera para que subiera al escenario a hacer karaoke. La pareja de aficionados que subió cantaba bastante mal pero fue un gesto gracioso que nos animó a todos. Finalmente a las 18:50 horas dejaron paso a la siguiente banda, Dandelium.DANDELIUM
Sobre las 19:00 de la tarde salían a escena los ganadores del concurso de bandas que organizó GINETA ROCK. DANDELIUM venían a presentarnos lo que iba a ser su primer larga duración después de completar una maqueta. Como es habitual en los primeros grupos que tocan, las deficiencias son más que notables: el sonido no les hizo justicia; empezando por el micro de Adrián, que apenas se escuchaba cuando ponía sus partes más guturales y que hacia la mitad del concierto no mejoró, DANDELIUM hicieron -a mi parecer- un concierto normalito tirando a flojo donde la voz de Bella no lució en todos los momentos, primero por el sonido y segundo por la nitidez de ésta ya que los tonos de voz tuvieron muchos altibajos no llegando a dominar las tesituras vocales.El set-list estuvo a caballo entre su maqueta y las nuevas canciones que completarán su nuevo disco: “The Prophecy”, “Deceiving the Time”, “My Downfall” o “Stronger”, con la que cerraron y la que mejor sonó con muy buena participación del público. Al igual que XTRUENO, los madrileños también pusieron su pequeño granito de arena en memoria de DIO, y la elegida fue la fundamental “Holy Diver”. Hicieron una buena versión llevándosela a su terreno dándole un toque original y distinto.
En definitiva, una actuación un tanto accidentada con demasiados altibajos.
OPERA MAGNA
Los valencianos venían con “Poe”, su segundo reciente trabajo; y después de la buena carta de presentación que tuvieron con “El Último Caballero”, este nuevo trabajo no iba a ser menos. Heavy metal a raudales con buenos ritmos y mucha técnica. Arrancaron con la intención de machacarnos los oídos, sobre todo por la potencia vocal de Jose Vicente que llega a unos registros vocales que dan vértigo. El sonido mejoró notablemente y ello, junto a la entrega que mostraron, les llevó a cerrar un conciertazo.
Comenzaron muy potentes con la intro de su nuevo trabajo seguida de “El Pozo Y El Péndulo” y “El Entierro Prematuro”, mostrando buenas tablas y mucha potencia. Su bajista Alejandro Penella mostró una forma de tocar de casi “Poseido”; estuvo durante todo el concierto dándolo todo exponiendo calidad a raudales, y que junto a unos teclados en su sitio a cargo de Rubén Casas completaron un gran concierto. La actuación estuvo bien repartida entre sus dos trabajos. “El Fuego De Mi Venganza” o “Un Sueño En Un Sueño” mostraron que OPERA MAGNA aún tiene mucho más que decir y que esto es sólo el arranque de una excelente carrera. Sonaría también la magnífica versión que editaron como adelanto en 2009 de su disco “Poe”, “Torquemada”, una de las canciones más conocidas de los asturianos Avalanch, una cover que les ha quedado realmente bien y que en directo coge muchísima fuerza.“La Sangre Del Enemigo” y “Horizontes De Gloria” daban por terminada su actuación a falta de la esperada cover -tributo a DIO, la cual no pudieron tocar ya que como me comentaba su cantante no les dio tiempo a ensayarla ya que él no se encontraba en la ciudad. Una pena, ya que hubiéramos disfrutado mucho vista la estupenda actuación que realizaron.
CENTINELA
Les tocaba el turno a uno de los grupos más importantes que tiene Castilla La Mancha y las ganas de verlos era más que evidente. Sobre las 21:00 h. de la noche la gente ya se agolpaba en las primeras filas esperando una gran actuación de los manchegos. CENTINELA van creciendo poco a poco y disco tras disco (aunque personalmente, “Teoría De La Fidelidad” me parezca su disco más flojo), marcaron una gran actuación, gozando de un gran sonido durante todo el concierto.Se puede decir que “Teoría De La fidelidad” es el primer álbum en estudio con sus “nuevos” guitarristas, aunque ya estén en CENTINELA desde la gira de “Claustrofobia”. Desde aquella gira todo ha cambiado bastante y es que la banda hoy en día está mucho más compacta, las canciones de discos anteriores suenan mucho más fieles a los originales, en definitiva, que CENTINELA vuelve a patear culos y están en un estado de forma magnífico; Cano no falla ni una nota manteniendo una voz espectacular y como dije antes los nuevos guitarristas están más que acoplados a la banda.
En cuanto al set-list hubo tiempo para casi todos los discos a excepción de “Sangre Eterna”. Arrancaron dando cera a su nuevo trabajo con “Más Fuertes” y “La Sentencia” seguidas de “Pánico”, donde se vieron las primeras reacciones entusiastas de un público que en todo momento se volcó al 100% con la banda. Buenas canciones se iban sucediendo, como “Escribiré” o “Siéntelo”, junto con otras nuevas como “Hablo de vivir”. Las coplas de su disco “Pánico” fueron las que más expectación crearon, temazos como “La Herida” o “Sin Control” levantaron La Gineta aunque sin duda la que se llevó todos los gritos fue “Como Un Huracán”, que literalmente enloqueció la sala, aunque eché de menos “Centinela”, un tema que debería ser obligado en todas sus actuaciones.DIO estuvo presente en todo el festival y CENTINELA aportó su granito de arena con “Caught In The Middle”, una grandísima canción que ejecutaron con maestría provocando la locura general y una vez más la tristeza colectiva hacia la que fue la voz del Heavy metal. De esta manera terminarían sobre aplausos y con la sensación de haber visto una gran actuación.
DREAM EVIL
Uno de los platos fuertes de la noche. Los suecos presentaban su más reciente álbum “In The Night”. Sobre las 22:15 salían estos titanes dispuestos a darnos una buena sesión de HEAVY METAL . Yo tenía mis dudas de cómo respondería su cantante, ya que la última vez que los vi estuvo bastante flojo, aunque claro, de esto hace ya unos años. DREAM EVIL salieron a tope, encantados de volver a tocar en España y de disfrutar de los buenos vinos y qué mejor lugar que en Castilla La Mancha. Todos bajo un negro riguroso comenzaron a dar caña con “Immortal”, canción que abre “In The Night”. Comenzaron sonando bastante bien, pudiendo completar con buen sonido toda la actuación. Nick Night en todo momento estuvo al 100%, mostrándose muy cercano con el público ya que casi durante toda la actuación se colocó en unos avances que se hicieron con bafles en la parte del foso, con el inconveniente de las luces ya que en la parte delantera no había prácticamente luminosidad, salió con una camiseta un tanto moderna
donde en la parte de delante estaban los números 666 mientras que en la trasera ponía el nombre de DIABOLO. Buena actuación la de Nick ya que estuvo a la altura durante toda la actuación, muy bien arropado por los coros de Ritchie, Pete y Dannee, el cual salió con la vestimenta que así reza en las fotos de su último trabajo. Danne fue el que más activo estuvo, a diferencia de Richie y Pete que se quedaron algo más parados delante de sus micrófonos.
Como decía, muy buena actuación la de los suecos dando un repaso a sus 5 discos en estudio. “United”, “Made Of Metal”, “Crusader´s Anthem”, “Bang Your Head” o “Heavy Metal In The Night” fueron pequeñas muestras de su discografía. Los momentos más destacados vinieron con las esperadas “The Book Of Heavy Metal”, “Children Of The Night” y “Chasing The Dragon”, congregando a más gente donde todos cantaron el estribillo dejándose la garganta.Cerca del final Nick nos grita CABRONES para presentarnos “In The Night”, una canción de su nuevo disco, mientras que Ritchie nos regala un set-list en forma de avión. Muy buena actuación donde no dejaron a nadie indiferente. Gritamos, cabeceamos, levantamos los cuernos y brindamos con cerveza, esto es HEAVY METAL y lo demás son tonterías.
MURO
La repentina inclusión de MURO en el cartel como sustitutos de los ausentes Evergrey aumentó las expectativas de gran parte del público, que se arrimó a las tablas dispuesto a darlo todo con uno de los grandes del heavy metal nacional.A las 23:50 h., tras una breve introducción/explicación (sobre el asunto Evergrey) de uno de los organizadores, “Telón de acero” hacía rugir los motores del concierto probablemente más caluroso del día. “Juicio final” dio pie a uno de los habituales agradecimientos de Silver, pero enseguida cogieron fuerza con “Amos de la oscuridad”,
“Extraño poder”, “Juega fuerte” y “Desengancha”. Y tal como viene sucediendo en los shows de la banda, la “baladita” “Mata” aceleró aún más a los allí presentes. Con “Epílogo” la gente empezó a corear el nombre de Dio y “Spotlight kid” (Rainbow) sirvió de humilde tributo al pequeño gran hombre del metal. Poco a poco se acercaba el final y
“Traidor”, “Bébetelo todo” o “La maldición de Kcor” nos ponían a punto para la descarga del “Ciclón” donde el público se arrancó a corear y Silver presentó al grupo. Para evitar dejarnos arrastrar por el notable cansancio acumulado unas vitaminas llamadas “Acero y sangre”, “Solo en la oscuridad” y “Fast as a shark” (versión del clásico de Accept) nos hicieron aplaudir más que nunca una clausura con “Mirada asesina” y su versión más “free” “mira a la vecina, mírala, qué buena está” con la que nos echamos unas risas cómplices con la banda. Buen sonido y buena forma física la que mostraron estas no tan viejas glorias que se están aupando de nuevo al olimpo del rock.NIGHTMARE
Estábamos ya hechos polvo cuando a la 01:45 h. empezaban los franceses NIGHTMARE a presentarnos su último trabajo, “Insurrection”, que sigue la línea cañera del anterior álbum de 2007. Una “Intro” dio paso a “Eternal winter” y “Gospel of Judas”, ambas novedades; a destacar ésta última donde hizo una aparición estelar el rubio guitarrista de Dream Evil Ritchie Rainbow más borracho que una cuba. El público español demostró lo mucho que esperaba el directo del grupo aplaudiendo temas más antiguos como “Wicked white demon”, “Heretic” y
el tributo a Dio con “Holy diver”, llevada en volandas entre todos. La última presentación de “Insurrection” vendría de la mano de “3 miles island”, muy pegadiza y que me dejó un gran sabor de boca. Para ir terminando se despedirían muy agradecidos con “The winds of sin”, “Secret rules” y “Trust a crowd”, finalizando su actuación a las 02:35 h. de la mañana. He de decir que se nos hizo bastante corta y que la afluencia de público comenzaba a menguar, y esto se notó en que el patio exterior cada vez tenía más gente sentada en el suelo descansando.STEELHORSE
A los madrileños les tocaba cerrar el festival, un puesto que no creo que les hiciera demasiada ilusión, pero seguro que mejor que arrancar el mismo. Para quien aún no los conozca, ha sido un grupo revelación con su debut “Wild Power”, practicando Heavy Metal muy inspirado en JUDAS PRIEST. STEELHORSE han cosechado muy buenas críticas, todas merecidas, ya que este “Wild Power” es un discazo, comenzando por la portada que puede recordar a una mezcla entre el “Lovehunter” de Whitesnake y el “Diablolica” de Angeles Del Infierno. Después de esta breve introducción vamos al concierto en sí.
Como dije antes, no es la mejor posición para tocar ya que desde las 6 de la tarde hasta las 2:50 que arrancaron pues se nota el cansancio, y si a eso le añadimos que mucha gente se tuvo que marchar antes de tiempo (ya que el autobús que bajaba a Albacete salía antes de tiempo) pues no hubo demasiada gente. Aún así ellos demostraron lo que son, una auténtica banda de HEAVY METAL. Tocaron el álbum al completo (por orden de setlist: “Sons of fire”, “Run to survive”, “Burning soul”, “Night terrors”, “Line of fire”, “Winds of time”, “Phantom of the opera”, “Raise your fist” y “Wild power”) a excepción de la instrumental “Nemesis”. Jorge Cortes salió todo encuerado como es habitual; poses y movimientos muy Halford delatan a quién venera mientras que Willi aparecía con sus ya clásicas mallas de cebra (rollito muy ochentero).Gran concierto donde la gente que quedaba no paró de corear y cantar cada una de las canciones mostrando que tienen muchos seguidores y muy fieles. Cerraron la actuación con la cover de Dio “Stand Up And Shout”, momento nuevamente emotivo que dió por finalizado este III GINETA ROCK en cuanto a grupos, ya que unos cuantos (entre los que me incluyo) seguimos la fiesta a cargo de TNT RADIO ROCK con muy buena musiquita.
A ver si el año que viene no termina todo tan tarde y podemos disfrutar de más tiempo para montar una pequeña discoteca musical. METAL para todos los que allí estuvimos y mucho GINETA ROCK para los que aún no se han presentado. El año que viene más y mejor, como muy bien decía Silver, todos somos corazones de Metal.
TEXTO Y FOTOS: Monty y Sonia Cigüenza
viernes, 4 de junio de 2010
review: FREAK MIND (42 Días)
Evolución, madurez, experimentación... auténticos clichés de cualquier crítica de discos como esta, pero que son de lo más apropiados para definir lo que Freak Mind han hecho en “42 Días”. De ser una banda metalera con las tendencias más modernas en su haber, han pasado a un sonido que podríamos calificar de post metal. Es verdad que en Europa ya han emergido unos cuantos grupos con esta ambigua onda en la que cuesta encontrar barreras que limiten los estilos que la integran, pero también es cierto que en España los tiros han ido hasta ahora por otro lado y Freak Mind pueden encontrar vía libre con la utilización del castellano en sus letras intimistas, otro cliché.
Cuidado porque el disco se puede hacer excesivamente ambiental, con unas guitarras que cubren mucho terreno con su manto y que dejan una estela de sonido que envuelve temas como “El Visitante”. Dentro de esta evolución me quedo con el escabroso “El Péndulo”, en el que comprobamos como a la vez que atmosférico el grupo puede sonar duro. Sin embargo, alcanzan más peso en los rasgos generales de esta obra temas con los que podemos levitar, al más puro estilo hippie si alguna sustancia te acompaña, caso de “Frágil” o “Indigo”. Para reafirmar esta línea de la banda tenemos “Desnudo” y “Viviendo En Dos”, que podríamos calificarlos sin tapujos de indie rock, o si no fíjate en la forma sutil de acompañar los instrumentos a la voz. Como un retazo de lo que el grupo ofreció en el pasado tenemos “Letal”, en el que las voces limpias ceden ante la mayor agresividad de un tema más nu-metalero. En general, ya digo que puede que haya quien caiga en el sopor de unos temas con esta cadencia, pero también considero que es un interesante disco para quien se aclimate a la propuesta de Freak Mind.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: FOREIGNER (Can´t Slow Down)
El peso de Foreigner en la historia del rock melódico puede hacer que el alegrón inicial de tener un nuevo disco tras 15 años se torne en decepción si, como suele ocurrir en la mayoría de los casos, el disco no es del nivel de sus clásicos. En este caso, al menos a este que suscribe, no le ha pasado una cosa ni la contraria. Es decir, “Can´t Slow Down” me parece que cumple sobradamente con los mínimos esperados, pero no me ha llegado a apasionar. Nada creo que tenga que ver la falta de Lou Gramm en la banda, aunque este editó un disco que me dijo más el pasado año. Tampoco hay ningún reproche a Kelly Hansen que deja constancia de su calidad, que en este trabajo hay mucha.
Comprendo que el propio tema homónimo que abre el disco tiene gancho para todos los seguidores de Foreigner y del hard rock melódico en general, pero creo que se queda en lo esperado y de momento no encuentro ese plus. Eso sí, el estribillo se te va a quedar en la cabeza. A partir de aquí comenzamos con cálidos medios tiempos que están francamente bien. Sí encuentro brillo en “In Pieces” o en “When It Comes To Love”. Sin embargo, dejar paso a la balada “Living In A Dream” en ese instante relaja la escucha demasiado para mi gusto. Hay temas más rockeros como “Ready” que podrían haber levantado un poco más la escucha antes de un tema lento. Sigo sin poner reproche al nivel de calidad de Mick Jones y sus chicos.
Me quedo dentro de este trabajo con los destellos distintivos, caso del soul “Give Me A Sign”, los ritmos de “Lonely”, que casi me hacen sacar unas maracas, o el final de nuevo de aire soul a cargo de ese saxofón con “Fool For You Anyway”. Un colofón que me deja con la sensación de que Foreigner podía haber dado algo más especial en este retorno, pero que tal vez se ha frenado dentro de los límites de ese hard rock de melodías con americano tinte en el que siempre serán grandes. Si al menos no hubieran abusado de tanto medio tiempo el disco podía tener más ritmo, pero así, resultando un notable trabajo propio de la importancia de la banda, se queda a medio camino. De todas formas, “Can´t Slow Down” es más que suficiente para celebrar su vuelta y esperar (ojalá) una oportunidad para verles en directo.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
review: ATSPHEAR (Children Of The Fields)
Creo que estoy ante el primer trabajo en mucho tiempo para el que necesito la escucha íntegra antes de dar por sentado nada. Atsphear es de las bandas que estilísticamente más me ha sorprendido en mucho tiempo. Ya me perece el inicio con “In What?” suficientemente brillante en cuanto a calidad. En mi cabeza se dibuja una banda que practica a su manera este denominado metal moderno que tan en boga ha estado en U.S.A. en los últimos años con nombres como Chimaira, God Forbid o Shadows Fall, pero es que Atsphear van muchos más pasos por delante de todo eso.
La influencia de lo clásico y lo actual se funden como uña y carne. Lo que me lleva a pensar en las mencionadas bandas es que estos primeros cortes son suficientemente contundentes, aunque mucho más allá de eso ya percibo una banda terriblemente original. No hablamos de la utilización de voces agresivas y guturales al uso ni de lejos. Este trabajo rebosa variedad de matices sin impedimento para alcanzar la fortaleza de cortes como “Old New Millenium” u “Oblivion”. Los solos de guitarra y las voces limpias nos muestran la influencia más clásica de la banda, pero sonando realmente actual, manteniendo siempre una actividad constante por debajo de la faceta que el grupo destaca en cada momento. La velocidad y la agresividad de ciertos tramos casi les hacen un grupo deseable para los thrasers, pero siempre con una mira puesta en la vanguardia. Sin enrevesar en exceso estructuras, cosa que tanto se ha llevado últimamente. Para nada entra en los planes de Atsphear el hacerles perder nada de sentido a estas composiciones.
Sin embargo, sí que pienso que un poco menos podían haber soltado la mano en las partes elaboradas y densas de las que me sobra alguna, lo que podría haber aligerado el trabajo y haberlo hecho más digerible. Y es que desde “Burn Descent” comprobamos que Atsphear tiene la capacidad de pasar por terrenos densos y reflexivos que no nos esperábamos, siendo capaz de alcanzar con mucha facilidad partes llenas de sutileza y remarcable suavidad. Pasamos de la época moderna a la reminiscencia setentera e incluso sesentera en temas como este y sobre todo en el elaborado “Green Fields”.
La maestría con la que la banda pisa estos dispares terrenos con igual seguridad es como para dejar pasmado al más pintado y hacer a los oídos vivir una amalgama casi infinita de sonoridades. Puede que un riff pesado termine por casar partes muy vivas o que un trepidante ritmo nos acabe por llevar casi como por arte de magia a densidades llenas de diversos aromas. Nada brusco, te sientes guiado en este universo flotante en que muchas veces se vuelve la música del grupo, abarcando todas las décadas del rock en una sola esencia llamada Atsphear. Con ejecución de músicos de talla mundial, con una imaginación inagotable y con una capacidad compositiva altísima este disco es de los que te dejan prendado de una vez y para siempre. Si hablamos de tonos agresivos estos son variados, si hablamos de registros stoner estos están llenos de matices, si hablamos de metalizar el sonido este adquiere nuevo brillo a cada paso. Son muchos los ángulos desde los que se nos invita a la escucha de “Children Of The Fields”. Casi indescriptible y realmente mágico.
ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
jueves, 3 de junio de 2010
crónica: BIOK + DABELYU + CHIMERICAL 01/05/10 Bilbao (Bilborock)
El lugar elegido para esta presentación del segundo trabajo de Biok, reunía todas las condiciones para presenciar una gran descarga y también para ver de qué son capaces Chimerical y Dabelyu, que con sendas demos son dos nuevas propuestas a engrosar el nutrido número de bandas interesantes que nos está dejando la cantera vizcaina. Un momento dulce el que vivimos para el rock y el metal en todas las vertientes. Mientras que hay bandas con un asentamiento pleno en estos niveles, la savia nueva y las ganas la vienen a poner bandas como estas.
En el caso de Chimerical, nos encontramos con una formación que, al igual que en estudio, acusa muchísimo la influencia de Lacuna Coil. Nada en contra de ello, ya que por algún lado tienen que empezar, pero deberían desprenderse de un parecido que parece demasiado buscado incluso en la estética y en los mismos gestos de su vocalista femenina, con una corbata que ya nos traía a la mente el look de Cristina Scabbia. También es el palo que llevan sus registros. Y lo cierto es que eso le sirve para demostrar que tiene capacidad de alcanzar los tonos que se propone, aunque debería trabajar su propia forma de enfocarlos.
En cualquier caso la banda mostró soltura y encandiló con su música, la cual sonó muy bien esta noche. Son temas ambientales que te introducen en el transcurrir de esos paisajes cálidos como los de “Another Dying Day”. El grupo se desenvolvió con fluidez, dejando muestra de que aún siendo una banda novel pueden dar una imagen de cierto rodaje para bordar lo que nos encontramos en su demo “(Un)Reality”, caso de temas como “In Vain” o “Mercy Is Not Love”. “Artificial Heart” fue el momento con más emoción e intensidad, bajo mi punto de vista, antes de dar paso a algunas versiones. La de Lacuna Coil podría ser esperada, pero más por sorpresa nos pilló “The Quiet Places” de In Flames, adaptada a su sonido de espectacular manera. Banda incipiente con bisos de elegancia.
El cambio sería total con Dabelyu. Estos sorprenden por un estilo que funde la agresividad vocal con unos dejes instrumentales más accesibles. Por el primer lado les viene la conexión al grupo principal esta noche. La banda sudó para terminar por arrancar una reacción a la concurrencia, que supo premiarles el esfuerzo en la parte final de la actuación. Antes se lo tuvieron que currar a base de canciones a las que no les falta gancho para el público ni mala ostia contra todo lo que haga falta.
Ahí quedaron de inicio “Decadencia Humana” o “Malas Pulgas”, dejando clara la dirección de Dabelyu. No tuvieron un sonido tan sobresaliente como sus precedentes, con algún ligero acople, pero el grupo desenvolvió con precisión estos temas de chocantes estructuras que apuntan a una soltura que les puede dar mucho juego de cara a un futuro en el que la experiencia madurará lo que quieren proponernos. Fueron constantes las peticiones de Angel para alzar palmas y apoyar a la banda, sin desfallecer a lo largo de los 13 temas que nos interpretaron.
Entre ellos están los conocidos de su demo como “A Ratitos” o “De Plastilina”, este ya pudimos comprobar que de los más esperados por sus seguidores. A mí me llamaron positivamente la atención “Rebaño De Tontos”, dedicado de forma especial este 1 de mayo, ya que todos los allí presentes tenemos la sangre roja y el corazón a la izquierda; y también quiero mencionar “Ironías”. Temas que destacaron en una actuación en la que no hubo espacio para rendirse hasta conseguir que un público un tanto frío al principio terminara por dar el visto bueno con un mayor apoyo. Buena señal.
Y llegó Biok y arrasó con todo lo que encontró a su paso. No tengo noticias de que el grupo esté tocando mucho a raíz de la edición de su “Gaur Ez Da Dena Grisa”, así que para ellos igual fue como si la fiera enjaulada tuviera oportunidad de encontrarse por un rato en plena libertad. Así salieron a escena como leones hambrientos, rugiendo al más atronador volumen. Cada riff de guitarra fue una sacudida que movió esta noche el subsuelo de la capital vizcaina, uniéndose a la voz de Ibon que es de lo más agresivo que tenemos por aquí. Este tío parece que apenas tiene que hacer esfuerzo para sacar esos registros, mostrando garra en sus gestos, pero abarcando las más violentas cuotas vocales con total naturalidad.
La hostilidad comenzó con “Itsuak” y, aunque una sala con una digna entrada no se llegó a volcar del todo, la banda contó con un puñado de fieles que se desgañitaron al unísono. Tal vez demasiado hueco para provocar el caos que buscan temas como “Nik Tirokatu Nuen Itsaropena” o “Haizeak”. La banda mantuvo la intensidad en unas cuotas que llegaron a tocar el límite establecido, mostrando un buen estado de forma y una trabajada labor no solo en el aplastante exponente instrumental, sino en esas segundas voces llevadas a cabo formidablemente por Julen y por Aitor, que dentro del contraste con su vocalista principal, no dejan de ser auténticas navajas afiladas.
Que el grupo está en forma lo dejó claro el salto del vocalista desde el escenario hasta el público. No estaba la cosa como para tirarse de cabeza porque podía encontrar la piscina sin agua, pero este no paró de moverse con trallazos como “Odolgalduak” o un “Game Over” muy remarcable. También lo fue “A-Normalask” antes de despedirse por unos momentos con “Hil Da”. Un poco peligroso este amago porque alguno se pensó que aquello se acababa realmente, aunque ante la incitación de la banda la gente sacó a relucir el beste bat habitual para que el grupo regresara con “Orain Esan” y terminara con “Horren Gertu”.
No creo que este haya sido ni vaya a ser su concierto más memorable, incluso me quedo con ellos en un escenario grande como el del BBK Live de 2007, donde destacaron. Pero visto lo visto es innegable que Biok es probablemente la banda más visceral con la que te puedas topar ahora mismo en Bizkaia, con un thrash metal moderno de alto octanaje al que es complicado que ningún otro grupo le haga frente, por muy extremo que se crea.
Texto: ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
Fotos: MARI JOSE MARTIN
mari@lamiradanegra.es
En el caso de Chimerical, nos encontramos con una formación que, al igual que en estudio, acusa muchísimo la influencia de Lacuna Coil. Nada en contra de ello, ya que por algún lado tienen que empezar, pero deberían desprenderse de un parecido que parece demasiado buscado incluso en la estética y en los mismos gestos de su vocalista femenina, con una corbata que ya nos traía a la mente el look de Cristina Scabbia. También es el palo que llevan sus registros. Y lo cierto es que eso le sirve para demostrar que tiene capacidad de alcanzar los tonos que se propone, aunque debería trabajar su propia forma de enfocarlos.
En cualquier caso la banda mostró soltura y encandiló con su música, la cual sonó muy bien esta noche. Son temas ambientales que te introducen en el transcurrir de esos paisajes cálidos como los de “Another Dying Day”. El grupo se desenvolvió con fluidez, dejando muestra de que aún siendo una banda novel pueden dar una imagen de cierto rodaje para bordar lo que nos encontramos en su demo “(Un)Reality”, caso de temas como “In Vain” o “Mercy Is Not Love”. “Artificial Heart” fue el momento con más emoción e intensidad, bajo mi punto de vista, antes de dar paso a algunas versiones. La de Lacuna Coil podría ser esperada, pero más por sorpresa nos pilló “The Quiet Places” de In Flames, adaptada a su sonido de espectacular manera. Banda incipiente con bisos de elegancia.
El cambio sería total con Dabelyu. Estos sorprenden por un estilo que funde la agresividad vocal con unos dejes instrumentales más accesibles. Por el primer lado les viene la conexión al grupo principal esta noche. La banda sudó para terminar por arrancar una reacción a la concurrencia, que supo premiarles el esfuerzo en la parte final de la actuación. Antes se lo tuvieron que currar a base de canciones a las que no les falta gancho para el público ni mala ostia contra todo lo que haga falta.Ahí quedaron de inicio “Decadencia Humana” o “Malas Pulgas”, dejando clara la dirección de Dabelyu. No tuvieron un sonido tan sobresaliente como sus precedentes, con algún ligero acople, pero el grupo desenvolvió con precisión estos temas de chocantes estructuras que apuntan a una soltura que les puede dar mucho juego de cara a un futuro en el que la experiencia madurará lo que quieren proponernos. Fueron constantes las peticiones de Angel para alzar palmas y apoyar a la banda, sin desfallecer a lo largo de los 13 temas que nos interpretaron.
Entre ellos están los conocidos de su demo como “A Ratitos” o “De Plastilina”, este ya pudimos comprobar que de los más esperados por sus seguidores. A mí me llamaron positivamente la atención “Rebaño De Tontos”, dedicado de forma especial este 1 de mayo, ya que todos los allí presentes tenemos la sangre roja y el corazón a la izquierda; y también quiero mencionar “Ironías”. Temas que destacaron en una actuación en la que no hubo espacio para rendirse hasta conseguir que un público un tanto frío al principio terminara por dar el visto bueno con un mayor apoyo. Buena señal.
Y llegó Biok y arrasó con todo lo que encontró a su paso. No tengo noticias de que el grupo esté tocando mucho a raíz de la edición de su “Gaur Ez Da Dena Grisa”, así que para ellos igual fue como si la fiera enjaulada tuviera oportunidad de encontrarse por un rato en plena libertad. Así salieron a escena como leones hambrientos, rugiendo al más atronador volumen. Cada riff de guitarra fue una sacudida que movió esta noche el subsuelo de la capital vizcaina, uniéndose a la voz de Ibon que es de lo más agresivo que tenemos por aquí. Este tío parece que apenas tiene que hacer esfuerzo para sacar esos registros, mostrando garra en sus gestos, pero abarcando las más violentas cuotas vocales con total naturalidad.
La hostilidad comenzó con “Itsuak” y, aunque una sala con una digna entrada no se llegó a volcar del todo, la banda contó con un puñado de fieles que se desgañitaron al unísono. Tal vez demasiado hueco para provocar el caos que buscan temas como “Nik Tirokatu Nuen Itsaropena” o “Haizeak”. La banda mantuvo la intensidad en unas cuotas que llegaron a tocar el límite establecido, mostrando un buen estado de forma y una trabajada labor no solo en el aplastante exponente instrumental, sino en esas segundas voces llevadas a cabo formidablemente por Julen y por Aitor, que dentro del contraste con su vocalista principal, no dejan de ser auténticas navajas afiladas.
Que el grupo está en forma lo dejó claro el salto del vocalista desde el escenario hasta el público. No estaba la cosa como para tirarse de cabeza porque podía encontrar la piscina sin agua, pero este no paró de moverse con trallazos como “Odolgalduak” o un “Game Over” muy remarcable. También lo fue “A-Normalask” antes de despedirse por unos momentos con “Hil Da”. Un poco peligroso este amago porque alguno se pensó que aquello se acababa realmente, aunque ante la incitación de la banda la gente sacó a relucir el beste bat habitual para que el grupo regresara con “Orain Esan” y terminara con “Horren Gertu”.No creo que este haya sido ni vaya a ser su concierto más memorable, incluso me quedo con ellos en un escenario grande como el del BBK Live de 2007, donde destacaron. Pero visto lo visto es innegable que Biok es probablemente la banda más visceral con la que te puedas topar ahora mismo en Bizkaia, con un thrash metal moderno de alto octanaje al que es complicado que ningún otro grupo le haga frente, por muy extremo que se crea.
Texto: ANTONIO REFOYO
antonio@lamiradanegra.es
Fotos: MARI JOSE MARTIN
mari@lamiradanegra.es
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