Texto: Vlady Contreras
Fotos: M. Celemin
A pesar del frío y de la humedad de la noche, nos dirigimos a la sala Rojas con la intención de pasar un buen rato y disfrutar de la música de los murcianos Nudo. La intro comenzó a sonar exactamente a la media noche; con las luces apagadas y con el público expectante salieron al escenario los cuatro componentes de esta reciente banda. Los primeros acordes de “Mentiras” inundaron la sala y el estribillo era coreado por el público, se notaba que los chicos de San Javier estaban en su tierra. Nada más terminar este primer tema, el cantante Jesús Izco saludó y presentó la siguiente canción preguntando quién necesitaba a un doctor.
Estaba claro que “Dr. Rock” era la siguiente, y a pesar de que Oscar Sancho no colaborase en el concierto, Jesús se valió él solito para bordar la canción y que no notáramos la ausencia del cantante de Lujuria (que sí colabora en esta canción en el disco). El siguiente tema, con dedicatoria incluida a los pescadores del Mar Menor, fue “Sangre y Sal”, seguida de la versión de los Judas Priest “The Hellion/Electric Eyes” que animó a los más rezagados. Andrés, el bajista, después de que el técnico de sonido arreglara algunos problemas con sus monitores, y Rodrigo, el guitarrista, se lucieron en sus coros en el tema de los Judas, pero no quedó ahí, pues con “Ouija” los dos nos hicieron disfrutar, además de que no dejaron ni un solo momento de moverse durante todo el concierto.
“El Jardín del Edén” e “Inmortal” fueron las elegidas para continuar y el público agradeció la selección. “The Wicker Man” de Iron Maiden fue la versión que los cuatro chicos de Nudo desarrollaron a la perfección, sin duda un tema que sirvió para resaltar la calidad técnica del grupo. Pero el colofón final vino de manos del tema que da nombre a su disco, “Cuervos” que hizo que nos despidiéramos de la actuación con un muy buen sabor de boca. Fueron unos cincuenta minutos que disfrutamos de principio a fin.
Pero entonces era el momento de prepararnos para los cabezas de cartel. Después de un pequeño descanso, en el que pusieron instrumentos y micros a punto, Zenobia comenzaba, a la una y poco, con un público de lo más variado que esperaba ansioso mientras sonaba la intro. Con “Ícaro” hicieron su aparición en las tablas Jorge B., el cantante, Luis, guitarra, Jorge, al bajo y Javi, el batería, todos dispuestos a dar caña. Los que esperaban esta actuación estaban de lo más motivados y es que entre el público podíamos a ver a gente de todas las edades que cantaban las canciones de principio a fin y llevaban camisetas de este grupo que ha sabido hacerse un hueco en el panorama del heavy metal español.
“Sin Mirar Atrás” y “Enterrado en Vida” hicieron avanzar el concierto y caldearon el ambiente un poco más. Las melodías pegadizas de la voz de Jorge y su constante acercamiento al público (él era el que más se movía en el escenario) fueron la tónica de todo el concierto, y en “La Traición” no fue para menos. Con “La Historia Terminó” y “Dentro de mi” el ritmo se relajó un poco, lo suficiente para escuchar con ganas la balada “Ante tus Ojos”, que comenzó con un sample de piano y con Jorge B. como protagonista. Los mecheros y móviles, junto con los coros que surgían del público, dieron el ambiente necesario.
Pero aún faltaba remontar el ritmo para terminar el concierto, y como estaba claro, las tres canciones más conocidas “Alma de Fuego”, “La Tormenta” y “Lo llevo en la sangre” fueron las encargadas de cerrar el concierto en ese orden. Final muy potente, al tiempo que predecible, que pudo dejar a alguno que otro con ganas de más. El concierto duró algo menos de una hora, eso sí, bastante intensa. Por mi parte, escuchar a Nudo en directo fue una muy buena experiencia y poder ver a Zenobia por tierras murcianas siempre es un placer.
Tiempo hacía que no disfrutaba tanto de un concierto y que no veía una sala tan entregada a una voz, pero Warcry, como en cada ocasión de las que han visitado Bilbao, ha conseguido superarse. Penúltimo concierto en su gira del décimo aniversario y presentación de "Alfa", último disco antes de grabar el DVD en directo en Madrid. El concierto dejó a cada uno de los presentes un muy buen sabor de boca, siempre con ganas de más, de la que ya es una banda presente en la historia de la música nacional.
Como no podía ser de otra forma, la sala contaba con casi un pleno en el aforo esperando ver saltar a escena a cada uno de los integrantes de Warcry. Después de una intro instrumental a modo de advertencia de su llegada, saltaron al escenario para comenzar a dar caña con "Alma De Conquistador", que sonó con la fuerza esperada haciendo rugir a un público impaciente por entrar en calor y dejándo paso a "Alejandro", un clásico entre sus canciones.
Siempre bromeando, Victor, presentó de manera curiosa "El Anticristo", y saltando entre cada uno de sus álbumes y con más canciones de por medio, pudimos disfrutar de "Amistad", tema perteneciente a Alfa que sin duda se convertirá en otro clásico de la escena a pesar de su corta vida.
y "Devorando El Corazón" para llegar a "La Vieja Guardia", acompañada de una proyección repleta de imágenes de grandes bandas clásicas, desde Scorpions o AC/DC hasta Warcry, pasando por Judas Priest o Motörhead. Tras
un repaso de viejas glorias, es ocasión para una buena crítica a la sociedad con una letra tan dura como real, y un tema muy bien interpretado, "Cobarde". "Un Poco De Fe", "Tu Mismo" y "Ardo Por Dentro" mantuvieron el nivel expuesto por la voz de Victor y la calidad de cada uno de los músicos, dejando grandes detalles con la guitarra, e incluso unas notas sueltas bien marcadas con el bajo.
una voz tan peculiar y reconocida para el resto de canciones más cañeras. "Capitan Lawrence" y "Libre Como El Viento" son dos de los temas que daban final a un gran concierto, extenso en tiempo a lo largo de casi dos horas y media, pero breve para cada uno de los asistentes, que sin duda disfrutaron de un gran directo repleto de sorpresas.


La noche del catorce de enero tenía lugar en Murcia, más concretamente en la Sala Stereo, el concierto que daría fin a la gira de celebración del XV aniversario de Saurom, una de las bandas más reconocidas dentro del panorama del folk metal español, con su peculiar estilo épico, al que ellos mismos denominan "juglar metal". A lo largo del concierto llevaron a cabo un recorrido por toda su discografía. Interpretaron varias canciones de cada uno de sus discos, para acabar llegando al sexto y último, "Maryam", editado en marzo de 2010, en el cual se relata la pasión de Cristo desde la perspectiva de su madre María. Los gaditanos contaron en esta ocasión con un grupo local llamado Night Dream que fueron los encargados de romper el hielo con su heavy metal más clásico.
La apertura de puertas tuvo lugar a las diez y media como se informaba en el cartel, y media hora después, los murcianos Night Dream empezaban puntuales. La intro lanzada desde el control de sonido avisaba al público de que el concierto empezaba y cuatro figuras de espaldas esperaban el momento para darlo todo en el escenario con su primer tema “Mi salvación”, seguido de “Sacrificio”. El público estaba entregado, pero aún así, Manolo, el vocalista, animaba más a la gente sin dejar de moverse en el escenario. La primera versión de la noche fue “Heeding the call” de Hammerfall. Le seguía “¿Quién se acordará?”, tema un poco más lento y melódico, que daba paso a “El inocente”. No me cabe ninguna duda de que con la siguiente canción, “Wasted Years” de Iron Maiden, todos los componentes de la banda intentaron dar lo mejor de ellos mismos y esto tuvo su efecto en el público, que coreaba el estribillo del tema. A estas alturas, Charly, el primer guitarra, Javi, el guitarra rítmico, Rubén, el bajo, David, el batería, y Manolo, estaban disfrutando de lo lindo sobre las tablas. Continuaron su concierto con “Hechizo” y con el tema que da nombre al grupo “Night Dream”. Eran ya casi las doce menos cuarto y su tiempo estaba terminando, pero aún hicieron bailar a la gente con la última versión “Born to be wild” de Steppenwolf.
Pasada la media noche, la preparación del escenario para la banda protagonista estaba casi terminada. Fueron los propios músicos de Saurom los que afinaron sus instrumentos y pusieron todo a punto para su actuación. De nuevo una intro comenzó a sonar y la gente se acercó más al escenario para saltar y bailar con el primer tema, “Regreso a las Tierras Medias”. El público coreó todas las canciones a lo largo del concierto y “El arquero del rey”, con la aparición de Migue, el cantante, no fue menos.
Migue, entre canción y canción, hizo varias veces alusión al decimoquinto aniversario de la banda y explicó que el concierto se había estructurado de forma que tocarían tres temas de cada uno de sus seis discos. Para terminar con el LP “Sombras del Este” sonó la épica “Las Minas de Moria”. “Nostradamus”, “Sandra” y “Mendigo” fueron las elegidas del disco “Legado de Juglares”. Narci demostró sobradamente su habilidad con la flauta y la gaita durante toda la actuación, de la misma forma que su voz apoyaba la de Migue y su guitarra marcaba los acordes.
Con “La batalla de los cueros de vino” el ambiente se animó mucho más, a pesar del calor que hacía en la sala. Josele, el bajista, no dejó de moverse ni un solo segundo y Raulito nos deleitó a todos con su habilidad a la guitarra. Para seguir con el disco “Juglarmetal”, interpretaron “Dioses eternos” y “La Musa y el Espíritu”, temas también muy bailados y cantados por el público. De su quinto album “Once Romances desde Al Andalus” tocaron en el siguiente orden “El Monte de las Ánimas”, “El Laberinto de los secretos” y “Wallada la Omeya”, que pusieron de manifiesto la evolución que la banda gaditana ha sufrido a lo largo de sus quince años en activo. A continuación, Migue aprovechó la canción instrumental “La danza de Nathaniel” para descansar un poco y Narci siguió haciendo gala de sus dotes como buen flautista. Le llegó el turno al último disco,
“Maryam” que se impuso a través del tema “Irae Dei”. “Traiciona a tus ídolos” y “Aquel paseo sin retorno” fueron acogidas por el público con la misma facilidad que las últimas canciones para terminar la noche. “La Taberna”, “Dracum Nocte”, “Fiesta” e “Historias del Juglar II” se convirtieron en las canciones de despedida de esta aclamada banda.
TXARRENA se formó en los 80 como proyecto paralelo a Barricada de la mano de Enrique Villareal, el Drogas. Este primer proyecto, tras haber publicado un disco, se disolvió, y no ha sido hasta 19 años más tarde cuando han vuelto a salir a la luz con un nuevo disco, “Azulejo Frío”, con una nueva formación, compuesta por Eugenio Aristu "Flako" (bajo) y Txus Maraví (guitarra), de LENGUA DE TRAPO, y Brigi Duque, cantante de KOMA, esta vez a la batería.
Eran las once de la noche, cuando se apagaron las luces de la sala, y al son de la intro empezaron a aparecer los protagonistas de la noche. El primero que asomó fue quizás el más protagonista, el Drogas, con la guitarra acústica colgada, para abrir el concierto con “Poca Luz”. Estando ya todos posicionados y Brigi en su batería personalizada, siguieron potentemente con “Salvaje Mirar”, tema con el que se abre el nuevo disco, y continuando con el mismo orden del disco, “Así”.
La gente que estaba en la sala, que desde luego no era poca, ya estaba entregada, y los temas iban cayendo poco a poco, “El Charco”, “Dime Como Besas”, “Todos Los Gatos”, “Déjalo Muñeca!”, “Pelea De Barro”, “Cerocomasiete”. El Drogas jugaba con sus bastones, dándoles vueltas, poniéndoselos en los hombros, todo tipo de combinaciones para entretenerse y entretenernos, ya que parece que al no tener el bajo necesita algo en las manos.
Y llegó quizás uno de los momentos más curiosos de la noche, palabras del Drogas dedicadas a su ex banda, BARRICADA, y sus antiguos compañeros, a los que deseaba mucha suerte en esta nueva etapa sin él, porque eran muy grandes y tal y cual, ¿que va a decir el hombre?, después del culebrón que se ha montado con su salida de la banda, que si lo han echado, que si se ha ido porque ha querido, la cuestión es que de cara al público están de buenas, y eso es quizás lo más importante.
La noche continuaba “En Otros Rincones” y Brigi, escondido en su nuevo rincón, la batería, que por cierto no lo hace nada mal, aunque estemos acostumbrados a verlo cantando en KOMA. “Todo Lo Enamora”, la lenta, en la que salió Brigi de los tambores y colgarse la acústica, para terminar volviendo inmediatamente a la batería y seguir con temas como “Ella No Para”, “Con Tu Piel”, “Nos Queda Poco Tiempo”, “Estos Clavos”: “Déjame pensar en algo, que estos clavos ya no aguantan más”.
Y tema tras tema, alternando las canciones del primer disco, y de éste nuevo, con el Flako al bajo muy entregado, al igual que Txus a su guitarra, Brigi sudando mucho, y el Drogas con sus bastones y la careta de “El Lobo Feroz”, anunciaba que la noche estaba llegando a la recta final, y con “Frío” y “Nada Sin Ti”, la banda se despide del escenario, pero para volver y tocar las últimas canciones que quedaban en el setlist. “Otro Corazón” y “Empujón Pa'Kí”, para terminar la noche que cerró el tema que da nombre a este último disco, “Azulejo Frío”, con el que la gente casi que enloqueció.
El concierto había terminado, los protagonistas de la noche se despedían e iban abandonando el escenario. En resumen, muy buen concierto, mucho mejor que el que hicieron en el festival En Vivo de este año, que me decepcionó un poco, pero no, con esta noche han demostrado el nivel que tienen sobre el escenario, y esperemos que dure mucho tiempo.